La empresa textil Hilado, perteneciente al grupo de la familia Karagozian, ingresó formalmente en concurso preventivo de acreedores en medio de la caída del consumo interno y el avance de productos importados. En Monte Caseros hay una planta de la firma, a fines de 2025 tuvo problemas en pago de salarios y suspendió personal.
La apertura del proceso fue dispuesta por el juez Walter Peralta, titular de la Sala Unipersonal N°5 de la Cámara Segunda en lo Civil, Comercial y de Minas, provincia de La Rioja. La firma había solicitado la convocatoria el 11 de febrero, bajo la presidencia de Teodoro Karagozian.
Desde la compañía atribuyeron la crisis a la retracción del mercado local, el aumento de importaciones, las compras de ropa en plataformas internacionales y las altas tasas de interés. También señalaron que varias empresas del rubro comenzaron a vender por debajo de sus costos para sostener la liquidez.
La textil aseguró que antes de acudir a la Justicia aplicó medidas para reducir gastos, mejorar la eficiencia industrial y preservar empleos, aunque el menor nivel de actividad aceleró la necesidad de reestructurar sus deudas.
El concurso preventivo busca garantizar la continuidad de las plantas fabriles y ordenar el pago a acreedores. El proceso judicial ya tiene fechas fijadas: la verificación de créditos se extenderá hasta junio, los informes individuales serán presentados en agosto y el informe general patrimonial en octubre.
La situación se conoció semanas después del cierre de DFAC (De Fábrica Al Consumidor), otro emprendimiento del grupo que había sido creado para vender indumentaria nacional sin intermediarios, pero que dejó de operar tras la caída de la demanda y el crecimiento de las importaciones.
Una planta en el interior correntino
En Corrientes, la firma tiene una planta de producción en Monte Caseros. El año pasado había presentado dificultades, y tras medidas similares a las adoptadas en la sede cordillerana, en noviembre anunció el cierre de su línea de producción de prendas deportivas y ropa interior.
La medida incluyó el despido de 20 de los 36 trabajadores afectados. En ese momento, también se había anunciado que los 16 empleados restantes eran reubicados en otras secciones de la planta, como telares e hilandería, como parte de un proceso de reorganización interna.
Además, los directivos de la sede correntina habían anunciado la incorporación de una nueva línea de producción, enfocada en la fabricación de telas que comenzaría a operar entre marzo y abril de este año. Por ahora, solo fue un anuncio que ya se encuentra demorado.
Mientras tanto, crece la incertidumbre para los 300 trabajadores que TN Platex tiene en la provincia de Corrientes. De las expectativas generadas hace algunos años con la incorporación de más operarios, hoy pesa sobre los actuales la incertidumbre generada por los cierres y concursos preventivos en otros lugares del país.
Corrientes Hoy




