Para los inversores es fundamental comprender cómo funciona porque hacerlo permite anticipar tendencias y ajustar estrategias ante las fluctuaciones del mercado. En un mundo donde la incertidumbre económica es un problema creciente, entender el S&P 500 permite tomar decisiones más informadas sobre las futuras inversiones.
S&P 500: qué es y cómo funciona
Según Exness, el US500 qué es un conjunto de 500 acciones de empresas estadounidenses, de las más grandes del país, ponderadas por capitalización de mercado y ajustadas según la cantidad de acciones que circulan en el mercado, lo que implica que las empresas con mayor valor y menos acciones emitidas ejercen un peso superior en su composición.
Las operaciones en el S&P 500 requieren de un abordaje diferente al de la estrategia forex, («reglas» que un trader de divisas aplica para tomar mejores decisiones, según Exness), ya que operar en mercados de divisas implica atender más al contexto macroeconómico de los países en cuestión (Estados Unidos y Argentina por el dólar y el peso, por ejemplo).
Para poder ser incluidas en el índice, las empresas deben:
- Ser estadounidenses.
- Tener una capitalización mínima de 8.200 millones de dólares (casi 7.000 millones de euros).
- Al menos el 50 % de sus acciones deben estar disponibles para ser comerciadas en el mercado de valores.
- No deben haber tenido ganancias negativas en el último trimestre.
- La suma de sus ganancias durante el último año debe ser positiva.
Historia del S&P 500
El S&P 500 comenzó a cotizar en 1957, cuando se lo introdujo como sucesor de índices previos que databan de 1928. Inicialmente enfocado en sectores industriales, ha evolucionado hasta abarcar una diversidad sectorial que refleja los cambios económicos globales y hoy tiene a la tecnología como protagonista.
A lo largo de las décadas ha testimoniado varios eventos centrales, desde la expansión tecnológica de la década de los 90 hasta la crisis económica mundial de 2008. Su rendimiento histórico promedia un 8,26 % anual entre 1927 y 2022, lo que evidencia su tendencia alcista pese a las numerosas recesiones.
En 1976, la creación del primer fondo indexado (VFINX) permitió a los inversores minoristas replicar el desempeño del S&P 500 sin tener que seleccionar acciones individuales, lo que posibilita al inversor estar más resguardado ante eventuales recesiones.
Componentes del S&P 500
El S&P 500 incluyen 500 empresas líderes distribuidas en once sectores, con el tecnológico representando cerca del 43 % de la valuación total. Los llamados «Magnificent Seven» (Apple, Amazon, Alphabet, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla) acaparan el 34 % de su capitalización, lo que habla del potencial problema que podría haber en caso de una crisis.
Entre los sectores más reprensentativos destacan:
- Tecnología. Impulsada por los «Magnificent Seven».
- Salud. Incluye firmas como Eli Lilly, centradas en los avances farmacéuticos.
- Consumo masivo. Procter and Gamble y Unilever son dos de las empresas más destacadas. El mejor sector durante las crisis económicas, dado que venden muchos productos de primera necesidad.
Rendimiento del S&P 500 en 2025
El S&P 500 rindió un 9,84 % en los últimos doce meses (YTD, del inglés year-to-date) y el 12 de agosto cerró en 6.445,76 puntos (subida del 1,13 % respecto del día anterior). El sector tecnológico es su principal impulsor, con los avances en inteligencia artificial como uno de los factores más determinantes.
Las empresas que mejor performance tuvieron desde agosto de 2024 son:
- Palantir Technologies con un 147,22 %.
- GE Vernova con un 99,87 %.
- Newmont con un 85,2 %.
- Seagate Technology con un 80,27 %.
- NRG Technology con un 73,68 %.
El S&P 500 moldea las carteras globales
Hay varios motivos por los cuales el S&P 500 moldea los portfolios en todo el mundo. El más relevante es que se trata de uno de los tres índices más importantes de Estados Unidos, la mayor economía mundial. En segundo lugar, la constancia de los rendimientos que ofrece genera confianza.
Además, el 41 % de los ingresos de las empresas que lo constituyen provienen de mercados extranjeros, lo que contribuye a la diversificación, algo significativo en momentos de incertidumbre y volatilidad.
En Argentina es posible acceder al S&P 500 por medio de fondos cotizados (ETFs) y a algunas de sus acciones a través de CEDEARs en los brokers locales, de manera directa en plataformas estadounidenses como American Trade e Interactive Brokers y en plataformas internacionales a través de CFDs (del inglés contract for difference).
Los CFDs son un tipo de instrumento financiero «derivado», que guardan cierta similitud con los «futuros» y cuyas cotizaciones están sujetas a las perspectivas a futuro sobre el índice y no al índice en sí, si bien tienden a ser similares.
Estrategias para el S&P 500
Para el inversor que recién se inicia, lo mejor es adoptar enfoques pasivos como la inversión en un ETF que replique el comportamiento del índice y mantenerlo a largo plazo.
Para quien ya cuenta con experiencia, los CFDs y los futuros permiten cubrirse del riesgo local y aprovechar las oportunidades que ofrece el apalancamiento, que implica realizar inversiones por más dinero del disponible (una especie de préstamo). En ambos casos, monitorear indicadores como el VIX ayuda a entender la volatilidad.
Diversificando el portfolio Argentino
Diversificar el portfolio argentino a través del S&P 500 facilita la cobertura frente a la inflación del país y a las situaciones de inestabilidad como las que implican los cambios en las políticas económicas y las restricciones cambiarias, debido a que son activos de menor riesgo, mayor estabilidad y en muchos casos de gran potencial.
El sector tecnológico en general cuenta con numerosas empresas que desarrollan productos o servicios transformadores, por caso, mientras que el de la biotecnología ofrece opciones vinculadas con nuevas terapias y el internet de los cuerpos, por ejemplo.
S&P 500, diversificación y riesgo Argentino
El S&P 500 está en todo portfolio sólido. Ante un panorama económico mundial más bien incierto, los inversores encuentran en este índice una cierta estabilidad. A quien está acostumbrado a operar únicamente el Merval, el S&P 500 le brinda la oportunidad de diversificar y cubrirse del riesgo argentino, que en más de una época ha sido un problema.




