El oficial de Servicio y el llavero de turno, soportaron que les arrojen agua caliente y golpes, hasta el arribo de refuerzos que permitieron controlar la situación. Los empleados fueron llevados al Hospital Perrando y presentan quemaduras en su cuerpo, además de escoriaciones leves.
Pasadas las 5 de la mañana, lo que parecía ser una disputa entre internos se volvió un intento de escape, quienes en primera instancia alcanzaron a salir de sus celdas y ganar el patio interno, pero al querer pasar el portón principal, dos uniformados que estaban atentos a lo sucedido impidieron que estos escapen.
Segundos después de esto, empleados policiales de las unidades cercanas, de la zona norte y portuaria, como asimismo motoristas del Departamento Lince, COE y la División Bomberos Metropolitana, se hicieron presentes para socorrer a sus colegas y devolver la tranquilidad en la unidad.




