La coordinadora de Gestión Sanitaria, Antonieta Cayré, cuestionó la propuesta legislativa de eliminar la obligatoriedad de las inmunizaciones. Sostuvo que “si se dejan de vacunar, vamos a volver a tener casos y muertos por enfermedades eliminadas” y remarcó que la vacunación es “un derecho para los niños, los adultos mayores y las embarazadas”.
Cayré, se pronunció en CIUDAD TV sobre la propuesta presentada por la diputada chaqueña Marilú Quiroz para eliminar la obligatoriedad del calendario de vacunación. Advirtió que la iniciativa representaría un retroceso sanitario y que podría reabrir el riesgo de enfermedades que hoy están controladas o eliminadas.
Cayré señaló que “si no se toman fuentes confiables, fuentes basadas en evidencia, fuentes de sociedades científicas, tanto de nuestra zona, nuestro país o incluso del mundo, y se toman como ciertos dichos o información que no es verídica, genera mucho riesgo a la población”.
En ese sentido, subrayó que desconocer el impacto histórico de las inmunizaciones puede derivar en un rebrote de enfermedades prevenibles: “Si uno no sabe qué pasó años atrás con algunas enfermedades que hoy no existen en nuestra provincia o que están controladas o que fueron eliminadas incluso en otro país y se dejan de vacunar, obviamente vamos a volver a tener estos casos”.
La funcionaria enfatizó: “Vamos a volver a tener muertos por coqueluche, por sarampión, porque son muchísimas las enfermedades que fueron eliminadas gracias al arduo trabajo de los vacunadores, al excelente calendario nacional que tenemos, que es obligatorio y gratuito, y a los padres y tutores que cumplían con este derecho”.
Sostuvo que la vacunación debe entenderse como “un derecho adquirido”, indispensable para “los niños, los más vulnerables, los adultos mayores”. Añadió que “los extremos de la vida son particularmente vulnerables a enfermedades inmunoprevenibles, las embarazadas también, y no podemos perder esta garantía de que la vacuna llegue a cualquier rincón de la Argentina y que las personas más vulnerables puedan acceder a ella”.
Cayré alertó que quitar la obligatoriedad tendría consecuencias directas: “Si el padre, la mamá o el encargado no lleva a vacunar a un niño porque hay una ley que así lo obliga, tranquilamente puede dejar de vacunarlo y entonces el niño va a quedar totalmente expuesto a un montón de enfermedades”. También advirtió sobre un impacto sobre la gratuidad: “Al no ser algo obligatorio, no va a tener que ser gratuito tampoco. La salud no es gratuita, el acceso a la salud es gratuito, y eso tenemos que defenderlo y seguir apoyando”.
Consultada sobre la situación actual de las coberturas, señaló que “hace ya unos cuantos años que vienen bajando”. Aunque destacó que “este año logramos superar un poquito las del año anterior y del 2023 con respecto a vacunas de ingreso escolar”, aunque consideró que los desafíos persisten: “Tenemos que seguir trabajando fuertemente en lograr que los niños, sobre todo los de ingreso escolar, reciban las vacunas, porque después hay un periodo en que ya no se vacuna y es más difícil captar a los adolescentes”.
Recordó que las vacunas aplicadas a los 4 y 5 años y a los 11 años “son fundamentales porque protegen no solamente al niño o al adolescente, sino al adulto ya para toda la vida”.




