El impacto positivo de estrategias de ventas, como promociones y descuentos, impulsaron un movimiento distinto en muchos rubros y generaron un ambiente de mejores ventas. Rubros como librerías e indumentaria escolar se beneficiaron de la demanda previa al inicio del ciclo lectivo. Además, la adaptación del comercio a nuevos hábitos de consumo, con un aumento en las ventas online y facilidades de pago, contribuyó a sostener ventas en distintos segmentos.
A pesar del incremento interanual en las ventas registrado en el último mes, el comercio enfrenta desafíos en los próximos períodos, donde la evolución del poder adquisitivo de los consumidores será un factor clave, dado que muchos encuestados señalaron una marcada priorización de gastos esenciales. La competencia informal sigue siendo un tema recurrente, con menciones al impacto del comercio en países limítrofes.
En este escenario, el aumento en los costos operativos y la evolución de los precios serán determinantes en la rentabilidad del sector, ya que, mientras algunos comercios mencionaron mantener importes para incentivar el consumo, otros advirtieron el aumento del gasto en su estructura. La capacidad de los negocios para adaptarse a las condiciones económicas y ajustar sus estrategias será esencial para sostener el crecimiento logrado y mitigar posibles caídas en la demanda, especialmente en períodos de menor actividad.
Así surge el Índice de Ventas Minoristas (IVM) Pymes de la Confederación Argentina de la en Mediana Empresa (CAME), elaborado en base a un relevamiento mensual entre 1.209 comercios minoristas del país, realizado entre el 1 y 7 de marzo.
Análisis sectorial
En febrero, los siete rubros relevados registraron subas interanuales en sus ventas. El mayor incremento se detectó en Perfumería (+33,1%), seguido por Alimentos y Bebidas (+33%) y Farmacia (+31,9%). En el acumulado del bimestre, lidera Alimentos y Bebidas con un aumento de +32,8%.
En la comparación intermensual desestacionalizada, todos los ramos presentaron variaciones negativas, siendo Calzado y Marroquinería el que tuvo el mayor descenso (-5,4%) escoltado por Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción (-4,3%).
Alimentos y bebidas
Las ventas subieron un 33% en la comparación interanual -a precios constantes-, acumulando un aumento del 32,8% en el primer bimestre del año. Sin embargo, en la comparación intermensual desestacionalizada, se registró una caída del 2,1%.
Esta recuperación interanual del sector contrasta con los pronunciados descensos de febrero de 2024, cuando se alcanzaron valores mínimos de -33,3% y un acumulado de -35,2%.
El resultado se registra tras un enero afectado por la estacionalidad y las vacaciones. Igualmente, en algunos casos se observó una limitada disponibilidad de recursos, mientras que en otras zonas los aumentos de costos y la competencia informal continuaron representando desafíos. Además, las promociones y los descuentos bancarios fueron estrategias clave para sostener las ventas en un contexto de consumo ajustado.
Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles
Las ventas se incrementaron 24% interanual -siempre a precios constantes-, sumando un incremento del 28,9%. En el contraste intermensual desestacionalizado, se observó una disminución del 1,3%. Este desempeño responde, en parte, a la base de comparación con febrero de 2024, cuando las ventas se habían contraído un 22,7% y el primer bimestre acumulaba una retracción del 21,9%.
Las promociones bancarias y el financiamiento en cuotas fueron métodos valiosos para sostener la actividad, aunque varios comerciantes expresaron preocupación por la reducción de las opciones de pago a plazos y su posible impacto en las ventas futuras. En algunas regiones, el comercio online ganó protagonismo como alternativa para captar clientes en un contexto de menor disponibilidad de dinero en efectivo.
Calzado y marroquinería
Las ventas crecieron un 23% interanual, acumulando un incremento del 21,4%. Aunque, en el intermensual se midió una caída del 5,4%, la más pronunciada dentro del mes. En este ramo, la base de comparación es febrero de 2024, cuando las ventas habían retrocedido 21,4%, con un acumulado negativo del 21,1%.
El sector mostró un fuerte impulso en las operaciones debido al inicio del ciclo escolar, con una mayor demanda de productos como calzado colegial, mochilas y cartucheras. En varios lugares, las promociones bancarias y los descuentos en cuotas sin interés fueron importantes para dinamizar la actividad en un contexto donde el poder adquisitivo sigue siendo una preocupación. A su vez, desde algunos locales señalaron que la competencia con el comercio informal y las compras en países vecinos afectaron las ventas en zonas de frontera.
A pesar del movimiento generado por la temporada escolar, muchos negocios reportaron que la actividad se mantuvo por debajo de lo esperado, en parte debido a la cautela de los consumidores y a la falta de financiamiento a largo plazo. En tanto, en algunos comercios se destacó una estabilidad en los precios, mientras otros advirtieron que los aumentos en costos operativos y la inflación continúan presionando la rentabilidad.
Farmacia
Las ventas mejoraron un 31,9% interanual y llevan un alza del 25,9% en el primer bimestre del 2025. En tanto, en la comparación intermensual -siempre desestacionalizada- se registró un retroceso del 2,3%. Esto es producto, en parte, de la base de comparación con febrero de 2024, cuando las ventas se habían derrumbado un 39% y acumulaban una retracción del 42,4%.
A pesar de la recuperación observada, las farmacias aún no han logrado compensar completamente las pérdidas sufridas en el primer bimestre del año pasado.
Perfumería
Las ventas subieron un 33,1% interanual, y suman un incremento del 21,6% en el primer bimestre. Pero, en la comparación intermensual, hubo un declive del -1,9%. Aunque el rubro muestra valores positivos, la base de comparación sigue siendo baja, ya que en febrero del pasado año se desplomó un -40,9% y acumulaba una retracción del -36,7% en los primeros dos meses del 2024.
Si bien las perfumerías pudieron revertir parte de la caída del año pasado, aún queda margen para una compensación más sólida en los próximos meses.
Ferretería, materiales eléctricos y materiales de la construcción
Las ventas tuvieron un ascenso del 28,3% y llegaron así a un crecimiento del 21,7% en el bimestre. Por su parte, en el contraste intermensual bajaron 4,3%. En este rubro, la base de comparación es un febrero 2024 con caída de -28,2% y un acumulado del 29,8%. Esto indica que, pese a los valores positivos en términos interanuales y acumulados, aún queda margen de recuperación.
El sector experimentó un febrero con ventas dispares según la región. Mientras algunas provincias mostraron cierta estabilidad o incluso pequeñas mejoras en comparación con el año anterior, otras registraron una desaceleración debido a la menor actividad en la construcción y la estacionalidad del mes.
En muchas localidades, el regreso de las vacaciones marcó un leve repunte en la demanda, especialmente para pequeñas reparaciones y mantenimientos, aunque aún persisten proyectos de obra en pausa a la espera de mayor estabilidad económica.
Textil e indumentaria
Las ventas prosperaron un 5,1% interanual – a precios constantes -, acumulando un crecimiento del 15,8%. De todos modos, en la comparación intermensual desestacionalizada, se observó una disminución del -3%. A diferencia de otros sectores, este mantiene una evolución estable, tanto en 2024 como en lo que va del año. En términos interanuales, la base de comparación es un febrero de 2024 que había aumentado un 3,5% y acumulaba un incremento del 2,2% en el primer bimestre.
El ramo de indumentaria mostró un buen desempeño en febrero, con un mercado segmentado entre las compras escolares y las liquidaciones de temporada. Mientras que algunos locales aprovecharon el inicio de clases para incrementar la salida de uniformes y calzado escolar, otros señalaron que la demanda se mantuvo débil producto de la estacionalidad y menor cantidad de consumidores circulando. En provincias como Mendoza, la competencia con las compras en Chile continuó afectando la actividad, generando preocupación entre los comerciantes.
Desafíos y oportunidades para el sector
El comercio minorista enfrenta una serie de desafíos que impactan directamente en su estabilidad y crecimiento. Uno de los principales problemas radica en la falta de ventas, mencionada por el 50,7% de los empresarios pymes como la mayor dificultad en la actualidad. A esto se le suman los altos costos de producción y logística, que afectan a casi un 30% de los encuestados, generando presión sobre los márgenes de rentabilidad.
Aunque en menor medida, el acceso al crédito también representa un obstáculo para el 8,6%, dificultando la posibilidad de sostener operaciones o realizar inversiones. En este contexto, desde algunos comercios expresaron problemas de cobranza, aunque con un impacto más reducido.
Para hacer frente a este escenario, los comerciantes implementaron diversas estrategias en los últimos seis meses. La más frecuente fue la diversificación de productos, adoptada por el 37,7% de los sondeados, lo que indica una búsqueda activa por captar distintos segmentos de clientes y mejorar la rotación de mercadería.
Las dificultades económicas también se reflejan en el pago de salarios, especialmente en sectores como Textil e indumentaria, donde el 27,8% de los comercios tuvo inconvenientes para cumplir con esta obligación. Desde otros sectores, como Ferretería y materiales de construcción (19,6%) y Alimentos y bebidas (17,5%), también manifestaron problemas, en parte debido a la caída de ventas y el aumento en los costos.
En contraste, rubros como Perfumería y Farmacia muestran menores complicaciones en este aspecto, con valores por debajo del 7%. Esto sugiere que ciertos segmentos consiguieron mantener cierta estabilidad, mientras que otros aún enfrentan desafíos estructurales más marcados.
Ante este panorama, los comerciantes consideran que la principal medida que el gobierno podría implementar en el corto plazo para mejorar la situación del sector es la reducción de impuestos, con un 71,5% de menciones. En comparación, otras políticas como el estímulo a la demanda interna (8,8%) o la simplificación burocrática (8,3%) aparecen como opciones secundarias, aunque aún relevantes.
También se mencionan incentivos para la contratación de personal (6%) y modificaciones en el esquema laboral (3,6%), aunque con menor peso en las respuestas. Esto deja en claro que la carga fiscal es el factor que más preocupa a los empresarios pymes y que cualquier alivio en este sentido podría tener un impacto significativo en la recuperación del sector.
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