Fernando Romero, jefe de la Policía del Chaco, informó sobre detenciones por robo de medidores de agua, controles en el mercado de metales y operativos en barrios. También detalló allanamientos por narcomenudeo y advirtió sobre rutas del narcotráfico y debilidades en el control aéreo.
El jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, se refirió a una serie de hechos recientes vinculados al robo de medidores de agua, operativos de seguridad en barrios y acciones contra el narcotráfico, en diálogo con CIUDAD TV.
En relación al robo de medidores pertenecientes a SAMEEP, señaló que se registró “un pico la semana anterior” en distintos sectores de Resistencia, entre ellos los barrios Llaponagat, Tiro Federal, General Obligado y Villa San Juan. Indicó que se dio “a la par la detención de por lo menos tres masculinos en flagrancia que se dedicaban a esta actividad y fueron detenidos con los medidores en su poder”.
Romero aclaró que no se trata de organizaciones complejas, aunque sí de personas que reiteran esta conducta: “No sé si son bandas, pero sí masculinos que ven la oportunidad de hacerse de esos medidores por la parte metálica que tienen cobre o bronce”. En ese sentido, agregó: “Son tres o cuatro que se dedican específicamente al robo de esos medidores”.
El jefe policial remarcó la importancia de realizar denuncias formales. “A veces por un medidor no hacen la denuncia, pero se viraliza en redes sociales”, explicó. Y añadió: “Nosotros actuamos de oficio, relevamos cámaras, identificamos a los autores y los detenemos en flagrancia”.
“En los últimos dos casos recuperamos medidores pero no sabemos a quién pertenecen. Por eso es importante que hagan la denuncia para tener al damnificado y generar antecedentes”, remarcó.
En cuanto a la comercialización de estos elementos, señaló que la investigación apunta a detectar los puntos de acopio: “Estamos en esa tarea para determinar el lugar donde se descarga o quiénes compran esos medidores. Cuando tengamos un hilo conductor, vamos a allanar”.
Respecto del control de chacaritas, Romero recordó que los operativos realizados el año pasado tuvieron impacto en la reducción de delitos. “Obtuvimos muy buen resultado porque se redujo muchísimo el robo de cables y metales en general”, afirmó. En esa línea, explicó que se trabajó en conjunto con municipios y se restringió el ingreso de compradores provenientes de otras provincias: “Prohibimos a los chatarreros móviles que ingresen a comprar metales para desalentar esta actividad”.
Narcomenudeo y lucha contra el narcotráfico
Sobre los operativos de seguridad en barrios, detalló que se realizan con distintas unidades policiales. “Con las comisarías, la infantería y caballería estamos entrando a los barrios en distintos turnos”, indicó. Y agregó: “Recorremos dos o tres horas caminando, visitando vecinos y entrando a pasillos donde por ahí nunca pasa la policía, para hacer prevención, detenciones y secuestro de droga o motos robadas”.
En materia de drogas, Romero sostuvo que se trabaja de manera simultánea en el fuero federal y provincial. “Estamos haciendo allanamientos todas las noches”, afirmó. Como ejemplo, mencionó procedimientos recientes: “Se allanaron dos lugares, uno en Villa Barberán, donde se desarticuló un búnker por tercera vez consecutiva, y otro en zona sur”.
También señaló la reiteración de detenciones sobre las mismas personas: “Detenemos a la misma ciudadana en ese búnker en reiteradas ocasiones”, dijo, y vinculó esta situación con la necesidad de cambios normativos. “Cuando la Legislatura apruebe la ley de reiterancia, le va a cerrar la puerta giratoria”, expresó.
En relación a las rutas del narcotráfico, explicó que la cocaína “proviene generalmente de Bolivia, ingresa por el norte de Salta y sigue por El Impenetrable o la ruta 16 con destino a Chaco, Corrientes y Misiones”. Además, indicó que los sellos en los cargamentos permiten identificar su origen: “Vemos marcas como el delfín, el alfil o perfumes, que identifican a los carteles que despachan la droga”.
Finalmente, el jefe policial planteó su preocupación por el control del espacio aéreo. “Es un aspecto vulnerable que tiene nuestra frontera a través de vuelos irregulares que ingresan por El Impenetrable chaqueño”, sostuvo. Y advirtió: “No tenemos ley de derribo, no tenemos cómo frenarlo más que verlo pasar”.
Romero explicó que una normativa de ese tipo establecería protocolos de interceptación: “La ley prevé advertencias y acompañamiento para que la nave aterrice, y en última instancia el uso de la fuerza si no acata”.




