El titular de AMET, Norberto Piñero, cuestionó el aislamiento del Gobierno provincial respecto de los gremios docentes, reclamó la restitución de la cláusula gatillo, una recomposición salarial y la convocatoria al diálogo institucional. También expresó preocupación por los descuentos por días de paro, el presentismo y el funcionamiento del InSSSeP.
En diálogo con CIUDAD TV, afirmó: “Estoy muy preocupado porque tengo una historia en la defensa de los trabajadores y no recuerdo un gobierno que se haya aislado como se aisló este gobierno de los representantes de los trabajadores y de los trabajadores”.
Piñero sostuvo que el argumento oficial para evitar el diálogo “no es verdad” y cuestionó las acusaciones sobre una supuesta falta de compromiso sindical con la calidad educativa. “Es mentira que nosotros no trabajamos en calidad educativa, es desconocer la historia gremial de los sindicatos en la provincia. Nosotros hemos trabajado incluso con distintos gobiernos de distinto signo político, siempre hemos trabajado”, aseguró.
En ese sentido, advirtió que cuando desde el Ejecutivo se sostiene que no vale la pena dialogar con los gremios “está marcando un desconocimiento tremendo de lo que han sido los sindicatos” y consideró que ese discurso busca “desmerecer el trabajo gremial y lograr que los docentes y la comunidad tomen posiciones en contra de los trabajadores”.
El dirigente vinculó esta postura con una estrategia política más amplia. “Si este gobierno nacional y provincial no logra atacar a los sindicatos y tratar de imponer la metodología de política que están llevando adelante va a ser imposible. De ese lado es entendible, es parte de la política de la derecha atacar a las instituciones”, afirmó. Y agregó: “Una vez que se destruye a las organizaciones o se las ataca de diversas maneras, en general con mentiras, lo que se logra es destruirlas y a partir de eso los trabajadores se encuentran en una situación de desprotección”.
En relación al reclamo salarial, Piñero señaló que esperan una definición judicial sobre la cláusula gatillo. “Pretendemos que la Justicia se expida, el Superior Tribunal, con respecto a la cláusula gatillo, porque ha formado parte de nuestro sueldo, no dos meses, sino años, ha sido otorgado normalmente y ya estaba incluido en lo que era el salario del trabajador”, explicó. “Nosotros creemos que el salario del trabajador tiene que ser respetado”, remarcó.
También reclamó que la Justicia obligue al Estado a retomar los ámbitos de negociación. “Necesitamos el cumplimiento del artículo 47 de la Constitución, necesitamos que funcione la Comisión de Política Salarial y Condiciones de Trabajo. Esto ha dejado de funcionar por exclusiva responsabilidad y decisión de este gobierno”, sostuvo, y definió a la vía judicial como “un camino importante ante la sordera del Estado”.
“Tenemos un Estado que no solo paga sueldos escasos, sino que hace que formen parte del sueldo sumas que responden a la presencia del trabajador en las aulas. Incluso hay un ítem que por ser enero no se le va a pagar al trabajador, que es el famoso presentismo”, señaló. A esto sumó el aumento de los descuentos de la obra social provincial: “Nos aumentan los descuentos del InSSSeP. El InSSSeP hoy no sirve para nada. Tenemos gente que se está muriendo”.
Sobre la situación económica, advirtió que “no da para más” y afirmó que muchos trabajadores no logran cubrir sus compromisos básicos. “Si un trabajador cobra el sueldo y no le alcanza para pagar sus deudas siquiera, la situación es caótica”, expresó.
En cuanto al diálogo con el Gobierno provincial, Piñero fue categórico: “Tengo cero esperanza con respecto al Estado provincial. Tengo cero esperanza de diálogo, cero esperanza con la ministra que ha demostrado ser una atacadora serial hacia los sindicatos”. También apuntó contra el gobernador y aseguró que los salarios permanecen congelados desde hace un año, con una pérdida estimada “de unos 150.000 pesos” para el nivel inicial.
Consultado sobre la posibilidad de medidas de fuerza, consideró que “la cuestión del paro se va a imponer”, aunque aclaró que el hecho de asistir a trabajar no implica conformidad. “No quiere decir que la gente no haga paro y esté contenta con su salario, eso no existe”, afirmó. Por último, indicó que las decisiones se definirán junto a las bases. “Vamos a tener conversaciones con los trabajadores y vamos a tomar las decisiones a partir de eso”, concluyó.




