El gestor cultural Francisco “Corcho” Benítez destacó las acciones que se desarrollan en la Bienal Internacional de Escultura para ampliar la accesibilidad de las personas con discapacidad y detalló el trabajo de BienLab, una propuesta de formación que utiliza al evento como espacio de aprendizaje y práctica profesional.
La Bienal Internacional de Escultura no solo concentra actividades artísticas y culturales, sino que también avanza en propuestas vinculadas a la accesibilidad y la formación de nuevos gestores culturales. Así lo explicó Francisco “Corcho” Benítez, gestor cultural y trabajador del Centro Cultural Alternativo del Instituto de Cultura, durante una entrevista con CIUDAD TV.
Benítez señaló que desde hace varias ediciones se trabaja junto a organizaciones vinculadas a la discapacidad para promover un plan integral de accesibilidad dentro del evento. “Hace tres ediciones de la Bienal, organizaciones que trabajan con personas con discapacidad acercamos a la Bienal la posibilidad de pensar un plan integral de accesibilidad para el evento”, explicó.
El objetivo, indicó, es garantizar que las personas con discapacidad puedan participar y disfrutar de todas las propuestas que ofrece el encuentro. “Pensar desde distintas perspectivas cómo garantizar, acompañar y generar el máximo acceso para que las personas con discapacidad puedan disfrutar de este evento tan importante”, sostuvo.
Según detalló, el programa está organizado en cinco ejes. El primero apunta a la participación activa de las personas con discapacidad y de las organizaciones que las representan. “Que las personas con discapacidad sean protagonistas de cualquier iniciativa que se tome en relación a las cuestiones de accesibilidad”, remarcó.
Otro de los aspectos centrales es la infraestructura. Para ello, se realizaron recorridos previos con personas con discapacidad que permitieron identificar necesidades y mejorar las condiciones de circulación dentro del predio.
“Nos van diciendo y nos van dando detalles e insumos para mejorar la circulación y la cuestión de infraestructura dentro del predio”, explicó. Además, se elaboró un manual destinado a instituciones y expositores con recomendaciones para facilitar el acceso mediante rampas y otras adaptaciones.
La comunicación constituye otro de los ejes del programa. En ese sentido, Benítez destacó la incorporación de spots accesibles con audiodescripción y subtítulos, códigos QR, materiales en braille, mejoras en la accesibilidad del sitio web y señalética específica para facilitar el acceso a la información.
“No solo pensar que la persona con discapacidad tiene acceso a venir a ver el lugar, sino que también puede generar contenidos”, afirmó. En ese marco, destacó que algunos programas culturales y transmisiones por streaming realizadas desde la Bienal son conducidos por personas con discapacidad.
Entre las actividades previstas, anunció una propuesta destinada a personas sordas que podrán participar de la tradicional charla entre escultores y la comunidad mediante intérpretes de lengua de señas. La iniciativa se realiza en articulación con el Instituto Provincial para la Inclusión de las Personas con Discapacidad (IPRODICH).
“Las personas sordas puedan también acceder a conversar con los escultores, preguntarle cosas”, señaló.
Asimismo, destacó la incorporación de un espacio de calma, diseñado especialmente para personas que necesiten reducir la exposición a estímulos intensos durante su recorrido por el predio.
“Niños o personas adultas que en algunos casos quieran estar en un espacio calmo, sin tanto estímulo, tienen también un espacio”, explicó. El sector fue preparado junto a la Asociación DESOCHA y está destinado especialmente a personas con trastornos del espectro autista y sus familias.
Benítez sostuvo que la meta es continuar ampliando estas iniciativas en futuras ediciones. “Cada vez entendemos que el programa de accesibilidad tiene que ir creciendo, sumando organizaciones y quizás acá a unos años pensar ya la Bienal totalmente accesible”, expresó.
BienLab
Por otra parte, el gestor cultural se refirió a BienLab, un laboratorio de gestión y producción cultural impulsado junto a la Fundación Urunday y la Facultad de Artes, Diseño y Ciencias de la Cultura (FADyCC) de la UNNE, que utiliza a la Bienal como ámbito de formación práctica.
“Es un laboratorio de gestión y producción cultural que tiene a la Bienal como gran escenario de prácticas profesionales de la gestión y la producción cultural”, explicó.
La propuesta incluye talleres de gestión y producción cultural, técnica escénica, fotografía para espectáculos masivos y recorridos sonoros. Cerca de 60 personas participaron de las instancias formativas y actualmente desarrollan las prácticas dentro del evento.
Benítez comentó que quienes participaron en los talleres de técnica escénica recorren los escenarios para conocer aspectos vinculados al montaje, el sonido y la seguridad, mientras que los alumnos de fotografía realizan registros de las distintas actividades que se desarrollan durante la Bienal.
“Tomamos a la Bienal y todas las cosas que suceden aquí como una forma de poder aprender, de poder generar una práctica profesional”, señaló.
Además, adelantó que BienLab continuará en otros eventos culturales y podría sumar nuevas áreas de formación vinculadas a la comunicación, el turismo y la gastronomía. “Hay un montón de saberes aquí, montones de posibilidades de aprender en este gran evento”, concluyó.




