La Flor Azul publica Tañhi iyahinpho / Cuando despierta el monte, de Camilo Ballena, recupera la cosmovisión wichí desde la poesía.
La editorial La Flor Azul incorporó a su catálogo de agosto Tañhi iyahinpho / Cuando despierta el monte, del escritor chaqueño Camilo Ballena, un poemario bilingüe en wichí y español que obtuvo el Premio Poesía Indígena de Argentina y propone un recorrido por la cosmovisión de ese pueblo originario a través de una mirada alejada de la tradición occidental.
Desde sus primeras páginas, el libro plantea un cambio de perspectiva sobre el monte chaqueño. “¿Cómo cuento el monte a quien nunca lo ha atravesado?”, pregunta el autor en lengua wichí, para introducir una obra en la que la naturaleza deja de ser un escenario y se convierte en una entidad viva, donde cada raíz, árbol y sendero forman parte de una red de vínculos espirituales y comunitarios.
Lejos de utilizar el monte como una metáfora, Ballena lo presenta como una presencia tutelar de la existencia humana. En esa concepción, hablar el idioma wichí implica también comprender una forma distinta de relacionarse con el territorio, ya que muchas palabras vinculadas con los ciclos naturales, los espíritus o las emociones poseen significados más amplios que sus equivalentes en español.
La obra fue distinguida con el Premio Poesía Indígena de Argentina, organizado por Diego Antico y Violeta Percia con el apoyo de La Flor Azul y diversas instituciones culturales y académicas de Argentina y Canadá dedicadas a la promoción de las lenguas y literaturas indígenas.
El jurado, integrado por las poetas Liliana Ancalao, Diana Bellessi y Yana Lucila Lema Otavalo, destacó la pertinencia cultural del poemario, su carácter bilingüe y el conocimiento vivencial del territorio que transmite el autor. También valoró la estructura, el ritmo, la síntesis poética y la profundidad espiritual y filosófica de la obra.
Quién es Camilo Ballena
Camilo Ballena ejerce la docencia desde los 19 años. “Empecé como auxiliar docente bilingüe. Donde vivo, los chicos llegan a la escuela sin saber castellano. Ahí tienen que aprenderlo y no es fácil, porque los maestros en su mayoría no hablan wichi. Ahora esto está cambiando un poco, pero el trabajo de los docentes bilingües es mediar entre el maestro blanco, que no habla la lengua de los chicos, y los chicos, que no hablan la lengua del maestro”.
En 2007, cuando se abrió el primer profesorado bilingüe en Sip’ohi (El Sauzalito), Ballena fue convocado para trabajar en la formación de profesores bilingües interculturales y más tarde se incorporó como docente de wichí en la Universidad Nacional del Chaco Austral: “A diferencia de la escuela occidental, la educación wichí se rige por la observación, el silencio atento, la participación mediante la actividad y el ‘hacer juntos’, una forma de sostener la vida en equilibrio”.
El escritor y docente grabó además tres discos como músico y forma parte del grupo Los de Sip’ohi. A la vez integra la editorial Wichi Lhomet, con la cual “buscamos potenciar a escritores y cantautores wichi para mostrar que nuestra lengua puede ser vehículo de múltiples tipos de textos y que, a pesar de su silenciamiento y de su marginación, es una de las lenguas indígenas de Argentina que tiene una amplia vitalidad”.
La producción de Wichi Lhomet se encuentra disponible en línea. El sitio wichilhomet.net.ar ofrece libros para descarga, una guía interactiva para aprender a escribir el wichí y un diccionario de la lengua, entre otros materiales. “Hay escritores, autores, académicos, pensadores que producen textos en nuestra lengua para diferentes contextos y situaciones. Pero raramente todo este trabajo se conoce en Argentina”, señala Ballena.
“Estamos ocultados por las ideas de que en la Argentina solo se habla castellano –insiste el autor de Cuando despierta el monte-. Sin embargo, somos muchas las personas argentinas/os que, además, hablamos, escribimos, pensamos en otras lenguas argentinas, indígenas, nativas, originarias. Cuesta mucho dar visibilidad a este plurilingüismo argentino”. El Premio de Poesía Indígena Argentina es un paso adelante.
Agencia NA/Clarín




