Solange Krejci, licenciada en Psicología y parte del equipo del programa Fortaleza, conversó con CIUDAD TV sobre la compleja realidad actual de los consumos problemáticos. “Vivimos en una sociedad de consumo, pero el consumo problemático es esta actividad negativa que va a generar problemas en mi vida en el sentido social, en el sentido económico, ni hablar de lo profesional y del trabajo”, comenzó.
Según explicó, el proceso muchas veces se da de forma gradual: “Comienza de a poco con un consumo, puede ser de alguna sustancia psicoactiva, que son las más conocidas, como la marihuana, la cocaína o el alcohol, que es una sustancia psicoactiva legal y está naturalizado su consumo excesivo”.
“Después ya no puedo hacer una actividad sin ese consumo. Se vuelve realmente problemático porque empiezo a tener problemas con mi familia, con mis vínculos, problemas económicos”, afirmó. Y advirtió que esto también puede extenderse a otras conductas: “También se refiere, por ejemplo, al uso de redes sociales, el uso de las tecnologías, que también generan un problema a nivel social en un primer momento”.
Krejci enumeró señales de alerta importantes. “Una gran señal es que no puedo realizar una actividad, por ejemplo, juntarme con amigos sin que haya una sustancia de por medio, ya sea el alcohol, marihuana, cocaína; necesito de esa sustancia para poder desenvolverme en esa juntada y después en la vida cotidiana”.
“Otra señal de alarma es cuando toda mi vida, mi día a día, gira en torno a cuándo voy a consumir esa sustancia o a organizarme en pos de tener el dinero, por ejemplo, para esa sustancia. Y en tercer lugar, cuando empiezo a aislarme, cuando empiezo a no identificar que estoy teniendo una relación problemática con la sustancia y no pido ayuda y los demás se dan cuenta”.
Sobre cómo acompañar a una persona en esa situación, sostuvo: “Sabemos que una persona que tiene un consumo problemático difícilmente pida ayuda, a no ser que toque fondo. E incluso cuando toca fondo, es muy difícil pedir ayuda porque eso es lo que hacen las sustancias a nivel cerebral, a nivel químico”.
En ese sentido, destacó la importancia de crear espacios de acompañamiento: “En un primer momento, brindar un espacio de escucha, brindar un espacio de contención. Y en segundo lugar, pedir ayuda profesional, que es lo que estamos promocionando mucho con el programa”.
Desde el Programa Fortaleza, promueven que las personas puedan “asistir a los dispositivos de salud, que puedan tener una primera consulta con un psicólogo, con un psiquiatra, que se le dé un abordaje biopsicosocial a la problemática”.
“Hay que tener en cuenta que hay un montón de factores que hacen que una persona consuma, desde los factores psicológicos hasta los factores biológicos. Entonces entender que no es solo un problema de esa persona, ayudarla, contenerla. Y lo que no hay que hacer es alejarla”.
Krejci remarcó que “ante la mínima señal de alarma que identifiquemos, por lo menos consultar, tener una primera consulta”. Y agregó: “Estamos trabajando mucho en lo que es la prevención, entendiendo que ya hay personas que consumen, y para eso también trabajamos en la asistencia”.
Sobre el consumo problemático de juegos en línea y tecnologías, explicó: “Nosotros le llamamos consumo problemático de juegos en línea o juegos de azar, porque la ludopatía tal vez se le adjudicaba más a este juego del casino que es presencial, y hoy tenemos muchos jóvenes y niños incluso que juegan online por la promoción de casinos online”.
“Desde las estadísticas y desde lo que se ve también a nivel social, ha crecido un montón el consumo de tecnologías. También hablamos de un consumo problemático cuando deja de ser una herramienta de trabajo y de comunicación y pasa a hacer algo que necesito para poder reírme, que yo necesito para poder identificarme con alguien que está del otro lado y que está pasando por lo mismo que yo”.
En el caso de los adolescentes, remarcó la necesidad de contar con herramientas: “Es muy importante que puedan consultar estrategias de límites. Los dispositivos electrónicos para menores de 2 años tienen que estar completamente prohibidos, por lo que genera a nivel cerebral en ese bebé que se está desarrollando”.
“También hablar del buen uso de las tecnologías, poner límites de horarios, que sea realmente un uso recreativo y no un uso para sociabilizar, que es algo que está pasando mucho en los adolescentes y en los niños”, agregó. Y enfatizó la necesidad de que padres y adultos estén atentos: “Sobre todo los padres o tutores, quienes estén a cargo de esos niños o adolescentes, estar muy alerta de las nuevas formas que hay de meterse en la vida de nuestros niños y adolescentes; de la información que ellos prestan a la hora de entrar a una página”.
Respecto de la situación en la provincia, indicó: “Es interesante, cuando vamos a los lugares, previamente hacemos un análisis del tipo de consumo que hay, vemos que en el Chaco está dividido dependiendo la zona. Por ejemplo, hay consumo de nafta, después en otros lugares hay más consumo de marihuana, en otros lugares hay más consumo de cocaína”.
También señaló: “Sabemos que todos los consumos están presentes en todos los estratos sociales, tiene que ver con una cuestión económica y de fácil acceso”.
En cuanto a los tratamiento y la rehabilitación, sostuvo que “el nivel de recuperación tiene que ver con el tiempo que queda la droga en el cuerpo, del entorno también que tenga esa persona, de las herramientas que se le brinden en el tratamiento para poder rehabilitarse, de cómo esa persona reciba esas herramientas. No tiene que ver con el tiempo que se consumió, sino con que después pueda hacer una rehabilitación consciente”.
Krejci consideró que “es muy importante los primeros tres meses de tratamiento porque es donde se va a dar esta desintoxicación física”.
Sobre el trabajo institucional, explicó: “Si entendemos a los consumos problemáticos como una problemática social, significa que todos somos responsables y que todos también podemos ser protagonistas de trabajar en pos de poder prevenir, de poder asistir y de poder luego reinsertar”.
Agenda del programa
La profesional recordó que el “programa está impulsado por el gobernador Leandro Zdero, dirigido por la vicegobernadora Silvana Schneider y coordinado por la licenciada Alejandra Castro. Se encuentra dentro del Ministerio de Salud, pero trabajamos articuladamente con todos los ministerios”.
“Hemos recorrido 53 localidades y la idea es continuar recorriendo todas las localidades que nos quedan, ir presencialmente. Y próximamente tendremos ciertos eventos que tienen que ver con fechas puntuales”, comentó. “También estamos en tratativas de programar actividades con la parte de Desarrollo Humano, coordinar talleres con las residencias juveniles”, añadió.
En cuanto al curso para operadores y docentes, señaló: “Lanzamos hace poco este curso de Construyendo Fortalezas, porque entendemos que el consumo problemático se encuentra en cada una de las áreas, no es una enfermedad aislada y que solo existe dos horas al día. Es algo transversal a la vida cotidiana, no solamente de la persona que consume, sino de todos los que somos parte de esta sociedad”.
Para Krejci, desde la experiencia del programa, se observan cambios positivos: “La gente habla más de consumos problemáticos, de estas señales de alarma, puede darse cuenta, puede por lo menos consultar”. Y concluyó: “De seis personas, una es un consumidor problemático y las otras cinco podrían llegar a ser. Todos somos potenciales consumidores problemáticos y no podemos identificar las señales de alarma si no pedimos ayuda a tiempo”.
El programa Fortaleza cuenta con una guardia remota las 24 horas, en turno diurno (8 a 20): 3624618432; y turno nocturno (20 a 8): 3624814825. Además, cuentas con Instagram: @fortaleza.gov y YouTube & Spotify: @programafortaleza.




