Con la fuerza de la tradición y la urgencia de la crisis, productores, cooperativas y asociaciones yerbateras de Misiones se concentran este miércoles frente a la sede del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), en un abrazo simbólico que busca visibilizar la crítica situación que atraviesa el sector.
La protesta, exige la restitución de las facultades plenas del organismo y la designación de un presidente que encabece su directorio, tras el vaciamiento institucional derivado de la sanción de la Ley Bases en 2024.
Calles interrumpidas
Como parte de la movilización, se encuentra interrumpido el tránsito sobre Rivadavia y Santa Fe, en inmediaciones del INYM, donde se concentra un importante número de productores con carteles y banderas. Se recomienda a los automovilistas circular con precaución y tomar vías alternativas.
Un organismo clave, un futuro incierto
Creado en 2002, el INYM funcionó como un pilar fundamental para el sector, actuando como un ente público no estatal encargado de regular la actividad yerbatera. Su misión era crucial: establecer precios justos para la hoja verde y la yerba canchada, y articular políticas de investigación, promoción y fiscalización para proteger a los productores.
Sin embargo, la llegada de la Ley Bases impulsada por el presidente Javier Milei en 2024 desmanteló estas facultades regulatorias. El organismo, ahora sin poder para fijar precios o intervenir en el mercado, se ve reducido a una figura decorativa. El resultado es un escenario de desregulación total, donde el precio de la yerba queda a merced de la oferta y la demanda, un juego que, en la práctica, favorece a los grandes molinos en detrimento de los eslabones más débiles de la cadena.
Para los productores, la situación es insostenible. Sin un precio de referencia, se enfrentan a plazos de pago de hasta 120 días y a valores que están muy por debajo de sus costos de producción, que se han disparado con el aumento de los combustibles, insumos agrícolas y maquinaria.
El Territorio




