Los sindicatos universitarios que integran el frente gremial de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) —ADIUNNE, ATUN y CODIUNNE— confirmaron su adhesión al paro de 24 horas convocado por la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) para este miércoles 23 de abril, junto con una jornada de clases públicas que se desarrolla este martes 22.
“Es una jornada de lucha porque estamos conmemorando el año de la primera marcha federal”, explicó en CIUDAD TV Marisú Liwski, secretaria general del Consejo de Docentes e Investigadores de la UNNE (CODIUNNE). “En Resistencia fue muy importante esa marcha, fue apoyo de la sociedad en su conjunto en defensa de la universidad”, remarcó.
Liwski sostuvo que, pese al paso del tiempo, “la situación está empeorando”. Según detalló, el conflicto persiste por la falta de presupuesto actualizado y la caída del poder adquisitivo: “Hoy, la única diferencia es que está pasando casi en tiempo los fondos de funcionamiento, que no han sido incrementados, sino que siguen con el presupuesto de 2022 prorrogado”.
La dirigente remarcó que los recursos disponibles actualmente no alcanzan para sostener actividades fundamentales de la vida universitaria: “No tenemos presupuesto ampliado para obras, becas, proyectos de investigación, proyectos de extensión, mantenimiento; sino que solo fondos para funcionamiento y salarios, con aumentos que no superan el 1,5% o 1,3%”.
El reclamo también se centra en la política salarial del gobierno nacional: “Para marzo, el gobierno dispuso de manera unilateral el aumento salarial de todos los trabajadores de la universidad pública del país de un 1,3 %, cuyo mes tuvo una inflación de 3,7 %”, explicó. “Estamos en una proyección salarial que es la más baja de la historia universitaria del país”, aseveró.
Ante este escenario, CODIUNNE plantea continuar con acciones para visibilizar la problemática. La convocatoria para el miércoles es a una mateada frente al campus de la UNNE en Resistencia. “La idea es compartir la situación y proyectar qué se puede seguir haciendo”, dijo Liwski. También adelantó que se evalúa “una nueva marcha federal para la segunda quincena de mayo” y se impulsarán acciones en redes sociales para sostener la visibilización del conflicto.
“Queremos demostrar, sensibilizar, hacer llegar que seguimos en lucha”, afirmó e insistió en la necesidad de restablecer el diálogo: “Está negado el diálogo, que en un estado de derecho y democrático es fundamental. Queremos paritarias, queremos sentarnos a discutir cosas que nos interesan”, reafirmó.
“El reclamo es por una recomposición salarial digna para los docentes y no docentes universitarios”, resumió. “La universidad es un derecho, el acceso a la educación superior es un derecho y es responsabilidad del Estado garantizar su financiamiento”, resaltó.
Por último, convocó a que quienes no puedan adherirse al paro por compromisos académicos, se sumen explicando la situación a sus estudiantes: “Nuestra idea es que quienes no puedan adherirse al paro por agenda, por actividades de asignaturas, sí puedan explicar lo que está pasando a sus estudiantes”. “Estamos defendiendo un futuro y el derecho a la universidad”, concluyó.




