El sistema aerocomercial argentino atraviesa este martes una jornada de tensión por la adhesión de trabajadores de la ANAC al paro nacional convocado por ATE, con impacto potencial en vuelos de todo el país. En el aeropuerto de Resistencia, por el momento, las operaciones se desarrollan con normalidad, aunque desde el sector advierten que las complicaciones podrían comenzar a sentirse hacia el mediodía.
En diálogo con CIUDAD TV, el delegado gremial de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), Emanuel Zalazar, explicó que la medida responde a un conflicto salarial que arrastra el organismo desde el año pasado. “Es una más de las medidas que se vienen realizando. El reclamo tiene que ver con mejoras salariales y con ítems que quedaron sin resolver desde diciembre”, señaló.
Según detalló, tras agotarse las instancias de negociación y conciliación obligatoria, los trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) avanzaron con un paro total de actividades. “Ya se cumplieron todas las instancias, por eso se llega a esta medida”, sostuvo.
En cuanto al impacto local, Zalazar indicó que durante las primeras horas del día no se registraban alteraciones en el aeropuerto de Resistencia. “El vuelo de Aerolíneas Argentinas salió como estaba programado. Todavía es prematuro para hacer un balance, pero entendemos que con el correr de las horas pueden aparecer demoras y complicaciones”, advirtió.
El dirigente explicó que la ANAC cumple un rol clave en el sistema aerocomercial, ya que es el organismo encargado de controlar y auditar las condiciones de seguridad y operatividad de los vuelos. En ese sentido, remarcó que cualquier medida de fuerza del sector impacta de manera directa en la actividad. “Son quienes verifican que todo esté en condiciones para volar, no solo en los aviones sino en todo el sistema aéreo”, afirmó.
Además, aclaró que eventuales demoras o cancelaciones no son responsabilidad de las aerolíneas. “Es una cuestión netamente del Gobierno, que ha dilatado este conflicto. Las compañías tienen la obligación de reprogramar los vuelos sin penalidad para el pasajero cuando se trata de medidas de fuerza externas”, explicó.
La protesta incluye una movilización prevista para el mediodía en el Aeroparque Metropolitano, momento en el que, según estimaciones del sector, podría sentirse con mayor intensidad el impacto de la medida a nivel nacional.
Por último, Zalazar vinculó el conflicto con un escenario más amplio de crisis en el sector aeronáutico. “Esto es un reflejo de la política aerocomercial actual. Lo que se presentó como ‘cielos abiertos’ terminó afectando a los trabajadores y al funcionamiento del sistema. Incluso hay áreas sensibles, como el Servicio Meteorológico Nacional, que también están en riesgo”, concluyó.




