El abogado Ricardo Osuna, defensor de Emerenciano Sena, presentó este jueves su alegato de clausura ante el jurado popular en el juicio por el femicidio de Cecilia Strzyzowski. El letrado cuestionó la acusación fiscal y las teorías de las querellas, asegurando que “nada de eso se probó” durante el debate oral.
Osuna inició su exposición felicitando al jurado por su labor y, en un comentario con cierta ironía, aclaró que hablaría en “tono normal”, en referencia al estilo enérgico del querellante institucional Juan Díaz, quien lo había precedido en el uso de la palabra.
“¿Qué hay contra Emerenciano?”, se preguntó al comenzar su alegato. “La fiscalía habló de este plan criminal, las querellas hablaron de una especie de organización criminal. Y nada de eso se probó”, afirmó.
El abogado recurrió a imágenes simbólicas para ilustrar su postura: “Para utilizar una metáfora, yo no voy a hablar de este rompecabezas porque entiendo que nunca se terminó de armar. Le faltaron piezas, y creo que le faltaron las piezas más importantes, las que nunca pudieron encontrar o que en realidad nunca buscaron”.
Osuna insistió en que el caso fue construido sobre una narrativa sin sustento probatorio: “Lo que le quisieron mostrar acá, y eso lo venimos sufriendo desde que empezó esta causa, fue un muñeco de nieve. ¿Ustedes vieron nieve en el Chaco? No. De esa manera intentaron armar este muñeco de nieve que nunca existió”.
A su vez, criticó la presentación inicial del Ministerio Público Fiscal: “La fiscalía quiso empezar mostrándoles un título sensacionalista diciendo que la mataron, la quemaron y quisieron salir impunes. ¿De esas tres palabras, qué pudieron demostrar en esta audiencia? Hasta el día de hoy, absolutamente nada”.
“Una bolsa vacía”
En la continuación de su alegato, la defensa profundizó en la tesis de que las querellas y el Ministerio Público Fiscal montaron una acusación basada en conjeturas y pruebas parciales, y sostuvo que no existe evidencia concreta que vincule a Emerenciano Sena con la planificación y ejecución del crimen.
Osuna cuestionó punto por punto las pruebas exhibidas por la acusación. Señaló que la primera “prueba” que presentó el fiscal fue la salida del vehículo particular de Emerenciano a las 7.15 del 2 de junio de 2023, y que ese registro no demuestra que él no estuviera en su domicilio cuando ingresaron César y Cecilia ni que haya participado del hecho. Recordó que testigos ratificaron la presencia de Emerenciano en su barrio durante la mañana y que, según esas versiones, actuó en su rutina laboral habitual hasta las 12.15, momento en que volvió a su casa.
Rechazó además la interpretación de un mensaje intercambiado a las 13.04 con Gustavo Obregón —“lo de Omicron, debajo del reloj, lo de siempre”— y dijo que los fiscales lo usan como si fuera la prueba decisiva de un “plan criminal”, cuando en realidad el contenido del mensaje no menciona plata, muerte ni un cuerpo. “¿De qué tipo de organización criminal hablan?”, planteó, asegurando que en el expediente “van a encontrar una bolsa vacía” si solicitan todas las pruebas de cargo.
También apuntó a irregularidades y omisiones en la investigación: sostuvo que algunas filmaciones fueron filtradas selectivamente y que no se pidió bajar otras entradas y salidas de cámaras que podrían haber arrojado más información sobre la camioneta y los movimientos de Emerenciano. Dijo que, durante los allanamientos, los perros no marcaron la camioneta y que nunca se pudo comprobar que la camioneta secuestrada fuera la utilizada para trasladar un bulto o un cuerpo.
Sobre los testimonios que la fiscalía presentó como clave, Osuna afirmó que muchos testigos llegaron “guionados” y que no se preguntó a quienes declararon (como Marcela Acuña o Fabiana González) por el significado de ciertos mensajes —por ejemplo, el “que no se entere Eme”— ni se les hizo el contraexamen que, a juicio de la defensa, habría aclarado puntos centrales. También reprochó que la querella y la fiscalía decidieran no interrogar a imputados clave, lo que, según él, dejó preguntas esenciales sin respuesta.
Respecto a la quema en el campo Rossi, el letrado reconoció las pericias forenses que describen altas temperaturas y fragmentación ósea, pero sostuvo que no hay prueba concluyente de quiénes estuvieron en el lugar, ni de que Emerenciano haya participado en esos hechos. Señaló además contradicciones y vacíos en la cronología presentada por la acusación —del 2 al 9 de junio— y cuestionó por qué no se investigaron o se pidieron cruces telefónicos más completos sobre el celular atribuido a Emerenciano.
Osuna puso especial énfasis en la presunción de inocencia: pidió al jurado que, si albergan dudas razonables sobre la participación de Emerenciano Sena, exijan la prueba que las fiscalías dicen poseer y, ante la falta de evidencia concreta, resuelvan a conciencia un veredicto de no culpabilidad.




