El delegado de la Sociedad Rural Argentina, Marcelo Repetto, valoró la modificación aprobada por el Senasa al plan de vacunación contra la fiebre aftosa, que comenzará a implementarse en 2026. “Esto es algo que veníamos pidiendo hace un buen tiempo”, señaló y aclaró que “no está en juego la cuestión sanitaria”.
El delegado regional de la Sociedad Rural Argentina, Marcelo Repetto, se refirió a la modificación del plan de vacunación contra la fiebre aftosa aprobada por el Senasa mediante la Resolución N° 711/2025, que entrará en vigencia en 2026. La medida establece que en la segunda campaña de ese año dejarán de vacunarse vaquillonas, novillos, novillitos y toritos, lo que implicará según la Nación un ahorro de 14 millones de dosis y cerca de 22 millones de dólares para el sector productivo.
“Esto es algo que veníamos del sector pidiendo hace un buen tiempo, a partir de diferentes estudios técnicos que han realizado los organismos que intervienen, básicamente el Senasa, en distintos foros, en distintas convenciones, ya que es un alivio importante para el productor”, explicó Repetto en diálogo con CIUDAD TV.
El delegado destacó que el “rodeo sanitario de la República Argentina está controlado, la situación epidemiológica con respecto a la fiebre aftosa está controlada y en consonancia con nuestros países vecinos, Paraguay, Brasil, Uruguay, Chile, que van aggiornando sus planes de vacunación conforme avanza el tiempo, la Secretaría de Agricultura y el Senasa han dictado esta resolución que se implementará a partir del año próximo”.
En cuanto a la implementación, precisó que “quedará a ver cómo se instrumenta por regiones. La Argentina está dividida básicamente en dos regiones, la zona sur es país libre de aftosa sin vacunación, y la zona norte es libre de aftosa con vacunación”.
Respecto del impacto económico, Repetto afirmó que “es un ahorro muy importante para el productor. La vacunación aftosa es un insumo importante en la cadena productiva de los costos” y remarcó que “es importante darle al productor también ese respiro en esa materia financiera”.
En este sentido, aseguró que “no está en juego la cuestión sanitaria. Simplemente es una metodología que está avalada técnicamente, por eso se la implementa, y de ninguna manera afecta a la salud pública, la salud de los animales, ni los mercados que tiene Argentina”.
Sobre la instrumentación legal, explicó que “falta la reglamentación todavía. La resolución general salió publicada en el Boletín Oficial el viernes pasado, y seguramente a partir del año próximo, con el nuevo calendario de vacunación, se estará reglamentando”.
Por último, Repetto recordó que la vacunación “siempre está a cargo del productor. El Senasa delega en asociaciones de productores el acto vacunal, es decir, la aplicación, la logística y todos los registros. Y después las Coprosas provinciales son las que evalúan cómo van desempeñándose en el tiempo esos planes sanitarios”.




