En declaraciones a CIUDAD TV, el ingeniero Alejandro Ruberto, del Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la UNNE, explicó cómo se está desarrollando el fenómeno de El Niño y qué impacto podría tener sobre los ríos y las lluvias en la región. Según detalló, el fenómeno ya está en curso pero se encuentra en una fase débil a moderada.
El ingeniero Alejandro Ruberto, del Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la UNNE, fue entrevistado por CIUDAD TV para explicar cómo se está desarrollando el fenómeno de El Niño y qué impacto podría tener sobre los ríos y las lluvias en la región. Según detalló, el fenómeno ya está en curso pero se encuentra en una fase débil a moderada, y descartó que se trate de un “súper Niño”.
Un seguimiento con datos internacionales
Ruberto explicó que el trabajo de monitoreo se realiza desde hace cuatro meses en conjunto con la Universidad de Santa María de Río Grande do Sul, Brasil, y que se apoya en organismos meteorológicos internacionales. “Seguimos datos medidos por organizaciones meteorológicas mundiales como la NOAA, que es la equivalente a nuestros servicios meteorológicos en Estados Unidos, Copernicus y otra más”, detalló. Con esa información elaboran un reporte técnico mensual que permite hacer previsiones estacionales, aunque con un alcance limitado: “Con ello podemos hacer previsiones estacionales a solo tres meses de longitud”, precisó, y agregó que el último pronóstico disponible cubre agosto, septiembre y octubre.
Qué se espera para el Paraná y el Paraguay
El especialista indicó que la región sudamericana tenderá a ser más húmeda de lo normal, aunque remarcó que eso no permite anticipar con precisión qué pasará en cada punto del territorio. “Sudamérica va a estar más húmedo que lo normal, pero es imposible predecir sectores puntuales”, señaló. Respecto del río Paraná —que junto con el Paraguay alimenta la cuenca de la zona—, proyectó una posible crecida hacia fin de año, aunque acotada: “Es posible que crezca hacia fin de año, pero por altura cercana a los normales, un poco mayor a los normales”.
Resistencia, entre las defensas del Paraná y las lluvias locales
Ruberto diferenció los dos frentes que la ciudad debe atender ante el fenómeno. Por un lado, remarcó la confianza en las obras de defensa existentes: “Contra el Paraná estamos tranquilos”, afirmó, y detalló que la ciudad cuenta con “las defensas que funcionan perfectamente contra inundaciones” y con la estación de bombeo de Barranquera en funcionamiento. Por otro lado, señaló que el mayor foco de atención está puesto en las lluvias locales sobre la ciudad, para lo cual se recomendó a los municipios del NEA mantener limpia la capacidad instalada de desagües.
De todos modos, evitó generar alarma: “Mayor humedad en Sudamérica no significa mayor humedad en Resistencia, en eso queremos ser claros”, sostuvo, aunque aclaró que la ciudad debe estar preparada “como cualquier lluvia intensa que ha sucedido ya” anteriormente.
El rol de los vecinos en el mantenimiento de los desagües
Consultado sobre qué pueden hacer los vecinos, Ruberto pidió colaboración ciudadana en el cuidado de los desagües pluviales. “Necesitamos todos, incluyo la ayuda de la ciudadanía”, expresó, y llamó a no tirar basura en la calle y a colaborar con el mantenimiento del zanjeo en los espacios comunes. Advirtió además que una reducción del 10% en el funcionamiento de los desagües “no es conveniente”, especialmente en una ciudad ubicada en una zona plana y con poca capacidad de escurrimiento como Resistencia.
Un Niño débil a moderado, con seguimiento mes a mes
El ingeniero fue claro respecto de la intensidad actual del fenómeno: “No existe un súper Niño como se dice por ahí. Hay un Niño en este momento instalado, entró en una fase débil, estamos siguiendo el día a día”, afirmó. Precisó que entre el 10 y el 15 de septiembre se emitirá la quinta nota técnica del seguimiento, que permitirá ajustar la proyección con datos de septiembre, octubre y noviembre. También recordó que, en más de 75 años de mediciones, “no hubieron dos niños iguales”, por lo que la evolución del fenómeno debe monitorearse mes a mes.
Sin tiempo para obras estructurales antes de fin de año
Sobre la posibilidad de encarar nuevas obras hidráulicas antes de que el fenómeno se intensifique, Ruberto fue tajante: “Obras estructurales en sí no, porque no hay tiempo físico”. Explicó que la previsión de la UNNE se emitió en mayo, precisamente para dar margen a tareas de acondicionamiento e inspección de la infraestructura existente, y que actualmente el foco está puesto en medidas de prevención antes que en obra nueva. En ese sentido, valoró que los municipios estén comunicando a los vecinos el riesgo de inundación según la ubicación y cota de cada vivienda.
Cuánta lluvia soporta el sistema de desagües
Consultado por la capacidad del sistema pluvial del Gran Resistencia, Ruberto precisó una cifra de referencia: “La capacidad instalada está en el orden de los 120 milímetros en una hora”, explicó, aunque aclaró que ese volumen suele darse en un lapso de entre cuatro y seis horas, y no en una hora exacta. Según indicó, con los canales y conductos en buen estado —mencionó específicamente los trabajos en el tramo faltante del canal Soberanía y el arreglo de numerosas bocas de tormenta— la ciudad está en condiciones de absorber ese volumen de agua sin mayores inconvenientes.




