En el segundo día de deliberación del jurado popular que debe resolver el femicidio de Cecilia Strzyzowski, la jueza Dolly Fernández brindó este sábado una serie de instrucciones complementarias a los doce ciudadanos encargados de definir la situación de los siete imputados. Las recomendaciones apuntaron, especialmente, a evitar cualquier tipo de interferencia externa que pueda afectar la independencia del veredicto.
Fernández inició la jornada consultando al jurado sobre su descanso y disposición para continuar, y luego procedió a reiterar las obligaciones centrales del rol que asumieron al prestar juramento. “Observaron mis instrucciones sobre que en mi ausencia no deben leer, mirar o escuchar noticias ni discutir este caso con nadie”, recordó.
La magistrada fue enfática al remarcar que los jurados no deben realizar investigaciones propias. “No deben realizar búsquedas en internet ni en redes sociales. Es su responsabilidad decidir cuáles son los hechos de este caso y aplicar la ley tal cual yo se las di”, afirmó.
También reiteró que el caso debe ser decidido únicamente en base a las pruebas presentadas durante el debate oral: “Videos, audios, mensajes, objetos, testigos y peritos que han sido examinados y contraexaminados. Eso es la prueba. Los alegatos no lo son”.
Ante cualquier intento externo de influir en los jurados, Fernández ordenó un protocolo claro: deben cortar de inmediato la conversación, pedir a la persona que se retire y reportar la situación a los oficiales de custodia.
Sin visitas a los lugares del caso ni búsquedas de mapas
La jueza prohibió expresamente que los jurados visiten los sitios mencionados en el juicio o utilicen internet para visualizar mapas o fotografías: “Esto vale cuando estén en el tribunal, en sus hogares o en cualquier lugar”.
Además, recordó que los jurados no pueden mantener conversaciones sobre el caso ni siquiera con familiares cercanos. “No permitan que ni aun los íntimos familiares les hagan comentarios o preguntas”, pidió.
Principio de inocencia y reglas para valorar la prueba
Fernández repasó nuevamente conceptos esenciales que deben guiar la deliberación: el principio de inocencia de cada acusado, el derecho a declarar o guardar silencio —sin que ello influya en el veredicto— y la regla de la duda razonable. También aclaró que las objeciones planteadas por las partes y las decisiones que tomó durante el juicio no deben incidir en la decisión final.
“Ustedes se irán a deliberar repasando lo que les he dicho sobre qué es prueba, cómo valorarla, el principio de inocencia y la duda razonable”, cerró la jueza antes de habilitar la continuidad de las deliberaciones.




