Magdalena Corvalán, referente del colectivo Ni Una Menos, expresó su preocupación por el femicidio de Leonela Ayelén Giménez, la joven madre de 25 años hallada asesinada a la vera de la Ruta Nacional Nº 95 en Sáenz Peña.
En diálogo con CIUDAD TV, manifestó: “Con mucha preocupación, mucha angustia primero, porque cuando miramos 10 años hacia atrás pareciera que no hemos avanzado mucho o que sí se avanzó se retrocedió en términos culturales primero, de la naturalización que sigue existiendo de la violencia machista y de un femicidio”.
Corvalán destacó la necesidad de un compromiso real de la sociedad y el Estado. “Lo importante es que la sociedad en general tome conciencia de que el asesinato de una mujer en este contexto siempre tiene que ver con una asimetría de poder y con un ejercicio de ese poder sobre un cuerpo femenino”, afirmó.
Ante la convocatoria a una movilización de familiares y amigos de la víctima en la ciudad termal, adelantó las acciones del colectivo: “Como colectivo Ni Una Menos, en el último tiempo, no es que no tengamos ganas de manifestarnos ni mucho menos, nos gustaría no tener motivos, pero existen los motivos; pero tratamos de transformar siempre este dolor y esta indignación en alguna acción concreta o en algún pedido concreto”.
En ese sentido, Corvalán reclamó la apertura de un espacio de diálogo con el gobierno provincial. “Creemos que es necesario ya que el gobierno provincial y las áreas competentes abran el diálogo, abran una mesa de convocatoria para las organizaciones que todos los días hacemos la tarea de acompañar a mujeres que vienen a hacer denuncias con respecto a hechos de violencia de género, puntualmente”, indicó.
“Muchas veces desde las oficinas no se tiene un real conocimiento, no por falta de voluntad, a veces hay voluntad dependiendo del funcionario o la funcionaria que hablemos, pero en el territorio es donde está el termómetro real de lo que sucede. Y lo que sucede es esto, que una organización como Ni Una Menos, como hay otras en la provincia, todos los días tenemos que acompañar a hacer este recorrido institucional a las víctimas para que, por lo menos, el Estado llegue a garantizarles la integridad física”.




