A través de un informe elaborado por la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires, el gobierno de Axel Kicillof echó por tierra el mensaje del Javier Milei respecto a una recuperación de la actividad económica. A su vez, constató que la reestructuración del sistema tributario que llevó adelante la Nación en 2024 privó a las provincias de, aproximadamente, 12 mil millones de dólares en recursos coparticipables.
A la cabeza del trabajo estuvo el director de ARBA, Cristian Girard. “La sociedad hizo un esfuerzo el año pasado y se ve en los números, pero el resultado de ese esfuerzo asumido es que hay que ir a tomar más deuda con el FMI y no se puede asegurar que la inflación siga en baja”, sostiene en diálogo con Buenos Aires/12.
La referencia de Girard es al desglose de un primer dato: la recaudación nacional cayó 8,3 por ciento en 2024 respecto a 2023 en términos reales. Producto de esa caída, los recursos coparticipables se contrajeron más de un 12 por ciento. Entre ellos, el IVA, el impuesto que visibiliza el consumo, con una reducción de 11,4 por ciento interanual o bienes personales, con un derrumbe por encima del 35 por ciento.
En paralelo, hubo impuestos que sí permitieron a Milei hacerse de fondos. Particularmente, un trío encontró valores positivos durante 2024. Por un lado, el Impuesto PAIS, que el Gobierno nacional aumentó previo a su eliminación a fines del año pasado. Así, respecto a 2023, el crecimiento de este tributo estuvo por encima del 50 por ciento.
A su vez, luego de una sequía estrepitosa para la actividad agrícola, los derechos de exportación tuvieron un crecimiento del 27 por ciento. Y también se incrementó la recaudación del impuesto al combustible, un 28 por ciento interanual. De estos tres, solo el impuesto a los combustibles contiene una cuota coparticipable, el resto no.
Este escenario tiene un componente más. Una enorme porción de trabajadores y trabajadoras volvieron a pagar el Impuesto a las Ganancias tras la incorporación de la cuarta categoría. Y, además, dejaron de tener el beneficio de la devolución del IVA.
Producto de este combo de situación, Girard señala que el Gobierno nacional “reconfiguró” el sistema tributario dejando a las provincias sin 15,5 billones de pesos, que equivalen a 12 mil millones de dólares. Centraliza recursos que después no se visibilizan en políticas públicas tras, por ejemplo, la quita en la cobertura de medicamentos o la paralización absoluta de la obra pública. Y, a su vez, permite un blanqueo a tasa cero para quienes tengan capitales en el exterior y los exime de pagar bienes personales. Es decir, los que más tienen pagan menos.
Por ende, la conclusión del 2024 es que más trabajadores pagaron el impuesto a las ganancias y no tuvieron ningún beneficio sobre el IVA. Las provincias quedaron con menos fondos para afrontar sus obligaciones, como la educación, la salud y la seguridad, y la Nación sólo vio una caída de poco más del 1 por ciento en los recursos no coparticipables respecto a 2023.
—¿De qué sirvió que, por ejemplo, la gente pague ganancias?
—El principal objetivo de la motosierra fue para los habitantes de las provincias que pagan impuestos que después no se coparticipan. Y, en vez de sostener las jubilaciones, las licuó, en vez de sostener los subsidios económicos fue por los tarifazos, y creó un superávit para mostrarle al mercado que el Gobierno nacional está comprometido con los intereses de los acreedores externos. De esta manera, baja el Riesgo País con un ajuste. Es un sacrificio de los jubilados, de los trabajadores y de quienes necesitan servicios públicos para congraciarse con el FMI y Wall Street.
La actividad no repunta
Girard relata que, luego de conocerse los datos de la ARCA, ex AFIP, sobre una mejoría en la recaudación nacional, el gobernador Kicillof consultó por los motivos. “Nosotros le planteamos que nuestro análisis era otro, porque si bien las variaciones interanuales dan positivas, la realidad es que los indicadores tributarios de la actividad no parecen dar un rebote”, remarca.
En los últimos días, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, ARCA, publicó los datos interanuales al mes de marzo de 2025. De allí se desprende una mejora, según el informe de ARBA, en los recursos coparticipables del 1,2 por ciento que “no le hacen ni cosquillas a lo que las provincias perdieron en 2024”.
Sucede, subraya Girard, que la comparativa interanual quedó muy baja. Los primeros meses del año pasado fueron inmediatamente posteriores a la mega devaluación del ministro Luis Caputo y una inflación por dos meses seguidos encima de los 20 puntos. “Quedar mejor que hace un año no es una gran noticia”, sostiene el funcionario.
Así las cosas, según el informe de ARBA, a marzo de 2025 la recaudación nacional cayó 4,1 por ciento. Al tope del crecimiento interanual en la recaudación está el impuesto a los combustibles, con un crecimiento por arriba del 170 por ciento. Lo sigue ganancias con más de un 23 por ciento, donde se observa el efecto de la reincorporación de la cuarta categoría que, durante los primeros meses de 2023 no pagó el impuesto tras las medidas de Sergio Massa.
En este eje, Girard remarca que Ganancias no tuvo una mejoría en acumulación de recursos a partir de la actividad de las empresas y “sólo se puso el foco en los de abajo”.
Si se apunta estrictamente a la actividad económica, en lo que va de este año la recaudación nacional a través del IVA se contrajo un 8,8 por ciento en relación a 2024. De esta manera, se convalida el desplome del consumo que Kicillof denuncia en cada uno de sus discursos.
A este diagnóstico que tuvo como corolario el nuevo crédito del FMI, Girard le agrega que “cuando vas a un esquema de alta dependencia de los centros financieros globales y después hay una turbulencia financiera, terminas perdiendo como le pasó a Macri”.
“¿De qué sirve que los de abajo estén peor, los de arriba mejor, que el Estado acumule superávit a costa de condiciones de la vida de la gente y la situación no mejora?”, pregunta el titular de ARBA. “No hay margen para bajar el consumo o recortar obra pública, y la gente no visualiza un camino, lo que lleva a una pérdida de optimismo y quiebre de las expectativas en Milei”, indica.
El análisis de Girard coincide, por ejemplo, con la última encuesta a nivel nacional de Analogías. Allí, el 46,3 por ciento de los consultados desaprueba la gestión del Gobierno nacional y solo el 38 la aprueba. A su vez, Milei acumula más de un 50 por ciento de imagen negativa y casi el 50 por ciento de los encuestados cree que la economía va a estar mejor contra un 44 que considera que va a mejorar.
“Creció mucho la fracción de los encuestados que opinan que el sacrificio en materia de ajuste no tiene sentido para resolver los problemas estructurales de la economía”, asegura el informe de la encuestadora. Además, hace hincapié en el fuerte rechazo social al acuerdo con el FMI, que supera el 60 por ciento.
¿Cómo está la Provincia?
En este marco, Girard recuerda que la provincia de Buenos Aires no cuenta con una Ley Fiscal Impositiva para 2025, luego de las fallidas negociaciones en la Legislatura a finales del año pasado. Por ende, explica, no se pudieron actualizar los valores de los impuestos patrimoniales que representan el 15 por ciento de la recaudación bonaerense. “Emitís lo mismo que emitiste el año pasado con un 200 por ciento de inflación, por lo que recaudas menos”, afirma.
De todas maneras, pone en valor la campaña que fomentó el pago anual de este tributo tanto para el inmobiliario como el automotor y, por primera vez, también para el rural. Esta modalidad de pago trajo el beneficio de un descuento del 15 por ciento sobre el total. “Con este trabajo logramos recaudar, en promedio, mejor que los últimos 10 años”, señala.
Por el lado de Ingresos Brutos, indica Girard, hubo una caída fuerte por tres motivos. Dos que son extraordinarios, ya que el año pasado se le cobró este impuesto a las Leliqs, que dejaron de existir en mayo. Esto genera una distorsión en el comparativo interanual. Lo mismo causa el anticipo que se le cobró de IIBB a las grandes empresas en marzo de 2024.
“Limpiando esos dos efectos, vemos una caída de entre 8 y 9 puntos, que va en paralelo con el IVA, por eso sostenemos que lo que hay es una caída en la actividad económica”, resalta Girard.
A este escenario se suma el cálculo hecho por el Ministerio de Economía bonaerense. En una de sus publicaciones en la red X a mediados de enero, el ministro Pablo López detalló que la caída en los fondos que debían llegar de la Nación a partir de la coparticipación y las transferencias obligatorias fue de 3,5 billones de pesos.
“Si la actividad económica no genera recaudación y se mantiene esta retórica liberal a contramano del mundo, ¿de dónde van a sacar recursos?”, refleja el funcionario. “Lo único que podría hacer es ajustar el gasto, por lo que seguiría bajando jubilaciones y despidiendo trabajadores, y quizás recortando algo en subsidios económicos, pero ay que ver qué pasa con el anuncio del FMI para calma del dólar y sostener un sendero de baja en inflación”, explica Girard.
Página/12




