Consultado sobre la situación de la salud privada en la provincia, el doctor Miguel Matta manifestó que “estamos en medio de una gran incertidumbre porque el 9 asume el gobierno recientemente electo, y el día lunes se tiene que acreditar por el Insssep el pago de las prestaciones y no sabemos qué va a pasar”.
Señaló que este martes coincidió en el avión con Leandro Zdero, y “cuando pasó le dije que se preparara porque iba a encontrar un verdadero desastre. Me dijo que no le habían dado ni un número, que no tenía ninguna idea de cómo estaban las cosas, y que recién se va a enterar cuando asuma el gobierno”.
Añadió luego estar “sabiendo que a partir de las directivas del Gobierno nacional, lo que antes entraba al Chaco por fuera de la Coparticipación, por ATN, etc., no va a entrar más. Con lo cual, la justicia va a tener que ajustar, sobre todo en el sector público. Somos una de las provincias con mayor cantidad de empleados públicos y con una escasísima actividad privada”.
“Eso hace que el empleo público esté funcionando como un subsidio o empleo encubierto, pero con una superpoblación de gente y un gasto enorme, que incluye el de la política, por lo cual no sé qué va a pasar”, acotó el titular de la Federación Médica del Chaco.
Consideró que “vamos a pasar un período muy duro en los primeros meses del nuevo gobierno” y que “la crisis de la salud se extiende a todo el país. Y lo pueden saber por la falta de insumos para diálisis, falta de stents para la apertura de la coronaria, o sea que estamos en un momento grave que puede costar vidas”.
Reconoció a continuación que pudieron cobrar el día 16 la primera parte de la deuda del Insssep, un 50% y con cheques “posdatados”, y que “a raíz de la medida que tomamos, el gobierno pudo pagar el otro 50% por transferencia directa y por el momento se resolvió la situación, teniendo en cuenta que sigue siendo muy precaria, ante los aumentos salariales, de los insumos, que no tiene nada que ver con lo que dice el Indec que aumentó el costo de vida”.
Negó que la escasez de insumos haya impactado en la realización de cirugías programadas, porque “eso pasó más bien en el sector público. Nosotros, pese al aumento de los costos, no hemos suspendido cirugías ni prácticas, salvo casos muy especiales en que no había insumos como los stents. La gente de diálisis ha avisado que les quedan insumos para unos días, y ” estamos hablando de pacientes que necesitan de eso para vivir”, y concluyó con la expresión de deseo de que “esperamos que la sangre no llegue al río y se solucione todo”.




