El presidente brasileño repudió los ataques aéreos de Estados Unidos en Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro. “Sientan un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional”, denunció. También hubo repudios de los presidentes de México, Colombia y Chile.
“Los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente son inaceptables. Estos actos representan una grave afrenta a la soberanía de Venezuela y sientan un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional”, aseguró el presidente de la República Federativa de Brasil a través de la red X.
“Atacar a países, en flagrante violación del derecho internacional, es el primer paso hacia un mundo de violencia, caos e inestabilidad, donde la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo”, agregó Lula.
En ese sentido, el presidente brasileño subrayó que “la condena del uso de la fuerza es coherente con la postura que Brasil siempre ha adoptado en situaciones recientes en otros países y regiones”.
Lula aseguró que “esta acción evoca los peores momentos de injerencia en la política de América Latina y el Caribe y amenaza la preservación de la región como zona de paz”.
“La comunidad internacional, a través de las Naciones Unidas, debe responder con firmeza a este episodio. Brasil condena estas acciones y se mantiene dispuesto a promover el diálogo y la cooperación”, concluyó.
México condenó “intervención militar” en Venezuela
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheimbaum, compartió en la red social X un comunicado del gobierno de México que condenó y rechazó enérgicamente las acciones militares ejecutadas unilateralmente en las últimas horas por fuerzas armadas de los Estados Unidos de América contra objetivos en territorio de la República Bolivariana de Venezuela, en clara violación del artículo 2 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Con base en sus principios de política exterior y en su vocación pacifista, México hizo un llamado urgente a respetar el derecho internacional, así como los principios y propósitos de la Carta de la ONU, y a cesar cualquier acto de agresión contra el gobierno y pueblo venezolanos.
América Latina y el Caribe es una zona de paz, construida sobre la base del respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la proscripción del uso y la amenaza de la fuerza, por lo que cualquier acción militar pone en grave riesgo la estabilidad regional.
México reiteró enfáticamente que el diálogo y la negociación son las únicas vías legítimas y eficaces para resolver las diferencias existentes, por lo que reafirmó su disposición a apoyar cualquier esfuerzo de facilitación del diálogo, mediación o acompañamiento que contribuya a preservar la paz regional y evitar una confrontación.
Instó también a la Organización de las Naciones Unidas a actuar inmediatamente para contribuir a la desescalada de las tensiones, facilitar el diálogo y a generar condiciones que permitan una solución pacífica, sostenible y conforme al derecho internacional.
Por último, comunicó que la Secretaría de Relaciones Exteriores, por conducto de la Embajada de México en Venezuela, se mantendrá en permanente comunicación con las personas mexicanas residentes en ese país para asistirles de cualquier forma necesaria. Recomendó a tales personas permanecer atentas a la información que se genere en las próximas horas, así como comunicarse a los teléfonos y canales de emergencia.
Petro, el primer repudio al ataque aéreo de EEUU
El primer repudio al ataque norteamericano corrió por cuenta del presidente de Colombia, Gustavo Petro. Lo compartimos:
El Gobierno de la República de Colombia observa con profunda preocupación los reportes sobre explosiones y actividad aérea inusual registrados en las últimas horas en la República Bolivariana de Venezuela, así como la consecuente escalada de tensión en la región.
Colombia reafirma su compromiso irrestricto con los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, en particular el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados, la prohibición del uso o la amenaza del uso de la fuerza, y la solución pacífica de las controversias internacionales. En este sentido, el Gobierno colombiano rechaza cualquier acción militar unilateral que pueda agravar la situación o poner en riesgo a la población civil.
El país adopta una posición orientada a la preservación de la paz regional, y hace un llamado urgente a la desescalada, exhortando a todas las partes involucradas a abstenerse de acciones que profundicen la confrontación y a privilegiar el diálogo y los canales diplomáticos.
De manera preventiva, el Gobierno Nacional ha dispuesto medidas para proteger a la población civil, preservar la estabilidad en la frontera colombo-venezolana y atender oportunamente eventuales necesidades humanitarias o migratorias, en coordinación con las autoridades locales y los organismos competentes.
La Cancillería de Colombia debe mantener canales diplomáticos abiertos con los gobiernos involucrados y promoverá, en los espacios multilaterales y regionales pertinentes, iniciativas orientadas a la verificación objetiva de los hechos, y la preservación de la paz y la seguridad regional.
La República de Colombia reitera su convicción de que la paz, el respeto al derecho internacional y la protección de la vida y la dignidad humana deben prevalecer sobre cualquier forma de confrontación armada.
Que Bolívar proteja al pueblo Venezolano y al pueblo latinoamericano.




