Bergia recordó que, ”a través de un examen visual se pueden detectar enfermedades graves como glaucoma, diabetes o hipertensión. Por eso se hace necesaria una norma que evite el ejercicio ilegal de la medicina y proteja el derecho a una atención segura”.
Para lo cual, propuso fortalecer la legislación provincial en materia de prevención y cuidado de la visión, sosteniendo que, ”la optometría es una disciplina de atención primaria de la salud visual de la población que tiene que ser desempeñada en todo el territorio provincial, única y exclusivamente por médicos graduados en las Facultades de Medicina o de Ciencias Médicas o Institutos Universitarios equivalentes, poseedores de la correspondiente matrícula en la especialidad oftalmología otorgada por el Ministerio de Salud de la Provincia o el organismo que en el futuro lo reemplace”.
Indicando que, precisamente, la prescripción o receta de anteojos y lentes de contacto constituye un acto médico y se encuentra reservada en forma exclusiva a los profesionales médicos oftalmólogos. Además, de aprobarse esta norma, ”los ópticos no podrán dispensar onerosa o gratuitamente, ningún aparato, artefacto, adminículo o similar, cuya finalidad sea modificar, alterar, corregir o de cualquier modo introducir una variación en la vista natural de las personas, que no sea sobre la base de indicación o receta extendida por un médico”.
Al respecto, y como jeje central de sus fundamentos, Bergia apuntó que esta iniciativa nace del Consejo Argentino de Oftalmología con asesoramiento de su equipo de abogados.
Aclarando que, ”hay sectores vinculados con la educación que sostienen que la ‘atención primaria de la salud visual’ de la población puede ser desempeñada aún por personas que no hayan estudiado medicina, ya que la finalidad primordial sería proveer de anteojos para solucionar las dificultades visuales”. Advirtiendo que se avanza con acciones y operativos comunitarios que pueden afectar seriamente la salud visual de nuestros conciudadanos.
Advirtiendo que, ”hay situaciones en que la prescripción de anteojos agrava la sintomatología que motivó al paciente a buscar una consulta. También se conoce que frecuentemente la queja del paciente no tiene nada que ver con su cuadro refractivo, sin embargo se fundamenta en la existencia de otras enfermedades oculares, en general graves, que sólo el oftalmólogo puede y sabe diagnosticar y tratar”.
Por lo cual, la República Argentina se cuenta entre los países que han propiciado la investigación en la Ciencia Médica Oftalmológica, y desarrollado la más alta calidad de atención de la salud visual con la formación de sucesivas generaciones de médicos oftalmólogos, ”que abastecen de modo óptimo y creciente la demanda de la población, incluida la de menores recursos, gracias a la gratuidad de los hospitales y otros programas y servicios que presta el Estado”.
Finalmente, el diputado Juan José Bergia remarcó que, ”en nuestra provincia contamos con las leyes N°L.2289.G- Programa de Prevención de la Ceguera del Prematuro y el 2460-G Control Oftalmológico en la Primera Infancia”. ”Por eso esta iniciativa viene a complementar la legislación vigente, poniendo claridad a la gestión en materia de salud visual”, cerró.




