La presidenta del Colegio Farmacéutico, Sheila Montesi, y la vocal María Inés Arévalo analizaron en CIUDAD TV la situación del sector, los atrasos de obras sociales, la demanda de medicamentos, la necesidad de mayor control sobre la venta fuera de farmacias y las proyecciones institucionales para el próximo año. También repasaron las actividades por los 90 años de la entidad y los desafíos tecnológicos como la receta electrónica.
La presidenta del Colegio Farmacéutico del Chaco, Sheila Montesi, afirmó que “fue un año de mucho trabajo porque el Colegio Farmacéutico cumplió 90 años de vida institucional”. Explicó que la agenda incluyó encuentros y capacitaciones en los que “hemos podido reunir a colegas no solo de la provincia, sino también de provincias vecinas”.
La vocal de la institución, María Inés Arévalo, señaló que la planificación de las capacitaciones se realiza en función de “las necesidades de los colegas o temas que pueden interesar y que pueden ayudar a la formación”. Indicó que, si bien los profesionales se desempeñan en distintos ámbitos, “apuntamos a la farmacia comunitaria, que es donde más farmacéuticos tenemos y donde más se desarrollan”.
Montesi detalló que las jornadas de este año se centraron en “la residencia farmacéutica ante los desafíos del futuro”, impulsadas por los avances tecnológicos en el sistema de salud. Recordó que la receta electrónica presentó dificultades iniciales porque “como todo cambio, siempre al principio cuesta”, pero con el acompañamiento a los pacientes “ahora es una facilidad y se evitan errores de prescripción”.
Atrasos de obras sociales y situación económica del sector
Arévalo sostuvo que “el rubro siempre es bastante complicado” por la dependencia de las obras sociales, que presentan demoras significativas en los pagos. Explicó que “hay algunas obras sociales que están pagando con muchos meses de atraso”, lo que genera “un problema y una preocupación” y deja a muchas farmacias “en rojo en las droguerías”.
Montesi agregó que las demoras varían entre “60 días, un poco más o un poco menos”, lo que “dificulta el accionar diario de la farmacia”. Indicó que, ante la falta de ingresos a tiempo, “el farmacéutico muchas veces tiene que sacar de un ahorro o pedir un crédito para seguir funcionando”.
Arévalo recordó que las farmacias tienen gastos fijos que “no pueden esperar 60 días hasta que se cobre una obra social”. Montesi subrayó que el profesional “busca la manera de seguir brindando el servicio”, sobre todo cuando se trata de pacientes con “enfermedades crónicas que no pueden esperar”.
Demanda de medicamentos y venta fuera de farmacias
Por otra parte, Montesi explicó que los medicamentos más demandados son los destinados a enfermedades crónicas, como antihipertensivos y antidiabéticos. Señaló que las farmacias pueden ofrecer “una variedad de medicamentos con la misma droga y la misma concentración” para quienes no cuentan con seguridad social.
En ese sentido, remarcó que “la farmacia existe porque hay un farmacéutico detrás”, responsable del control de calidad, procedencia y conservación de los medicamentos. Sostuvo que “los medicamentos seguros están en la farmacia”.
En cuanto a la venta ilegal, Arévalo planteó que “el medicamento no debería haber salido nunca de la farmacia”, ya que comprar en lugares no habilitados implica no conocer la procedencia ni las condiciones de conservación. Advirtió que algunos productos “se traen de afuera del país y se venden en lugares no habilitados”, por lo que pidió “tener mucho cuidado” y avanzar en campañas de concientización junto al municipio.
Montesi llamó a que la sociedad piense “qué queremos para nuestra familia” y tome conciencia sobre los riesgos. Arévalo agregó que incluso medicamentos considerados inofensivos pueden generar reacciones adversas y que, fuera del circuito formal, “no tiene a quién reclamar” el comprador ni cómo identificar un problema.
Montesi recordó que existen leyes nacionales y provinciales que regulan la actividad farmacéutica y que, aunque hubo un DNU que buscaba desregular, “hay una cautelar que mantiene las leyes vigentes”. Arévalo indicó que mantuvieron reuniones con la Comisión de Salud del Concejo y el municipio, que consideran prioritarios los controles y la protección de la población.
Consultada por el año próximo, Montesi sostuvo que la actividad farmacéutica “es muy cambiante” y que el Colegio proyecta seguir trabajando “para y por los profesionales farmacéuticos” con el objetivo de fortalecer la capacitación continua. También buscan acompañar a las farmacias asociadas para que “puedan seguir funcionando lo mejor posible”.




