La Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) avanzará en la rectificación y reparación de los legajos de estudiantes, docentes y no docentes víctimas del terrorismo de Estado, en el marco de las actividades previstas para 2026, año en que se cumplirán 50 años del golpe de Estado. La comisión encargada de coordinar este trabajo mantuvo recientemente una reunión virtual en la que se delinearon los primeros pasos del plan de acción.
El encuentro contó con la participación del secretario Legal y Técnico de la UNNE, Fabrizio Sartori; el coordinador de la comisión, investigador y doctor Aldo Avellaneda; integrantes de la Cátedra de Derechos Humanos Norberto Liwski y Rudy Pérez; y representantes de las unidades de Derechos Humanos de las Fiscalías Federales de Chaco y Corrientes, Diego Vigay y Marisa Sanauria.
Durante la reunión, Sartori informó que todas las facultades designaron a responsables para la búsqueda y revisión de los legajos dentro de sus respectivos archivos. Con ellos se realizará una nueva reunión de trabajo para organizar el cronograma de tareas previsto para 2026.
También se acordó articular acciones con los espacios de memoria y organismos de derechos humanos del Nordeste con miras a la realización de dos actos públicos de restitución de legajos, previstos para fechas emblemáticas como el 24 de marzo y el 10 de diciembre, en el marco del aniversario del golpe.
Actualmente, el registro de víctimas desaparecidas y sobrevivientes vinculadas a la UNNE supera las 170 personas —entre estudiantes, docentes y no docentes— identificadas a partir de los juicios por delitos de lesa humanidad desarrollados en la región entre 2004 y 2024. En esos procesos quedó probado que integrantes de la comunidad universitaria fueron detenidos ilegalmente, puestos a disposición del Poder Ejecutivo, asesinados o continúan desaparecidos.
Numerosos estudiantes y docentes estuvieron secuestrados en centros clandestinos de detención del Nordeste, entre ellos el Regimiento de Infantería 9 de Corrientes, la Brigada de Investigaciones de Resistencia, el Regimiento de Infantería 29 de Formosa, la “Casita de Mártires” en Misiones, las alcaidías de Resistencia y Formosa, las jefaturas de Policía provinciales y las unidades penales federales N.º 7 y N.º 10. La cifra de víctimas podría ampliarse con nuevos relevamientos de causas judiciales, legajos Conadep y decretos del PEN.
Una política institucional de reparación
La iniciativa se formalizó a través de la Resolución 1448/2025 del Rectorado de la UNNE, que dispuso la rectificación y entrega pública de los legajos de estudiantes y docentes víctimas de la dictadura. En ellos se incorporará la leyenda: “Debieron interrumpir sus carreras universitarias o el ejercicio de la docencia por detenciones ilegales cometidas por el terrorismo de Estado”.
La UNNE viene desarrollando en los últimos años diversas acciones vinculadas a la memoria, verdad y justicia: proyectos académicos, producciones audiovisuales, participación en juicios, visibilización de historias de vida y reparación de documentos de archivo.
En los fundamentos de la resolución, la Universidad destacó que las políticas de reconocimiento y reparación “son centrales para vigorizar a la comunidad”, al permitir que la institución asuma públicamente las vulneraciones de derechos humanos sufridas durante períodos de interrupción democrática.
El Rectorado también subrayó la necesidad de dejar constancia de todas las personas detenidas-desaparecidas vinculadas a la UNNE, como así también de quienes vieron interrumpidos sus estudios o trabajos por persecución política.
El impulso de las fiscalías federales
La medida fue promovida por las fiscalías federales de Corrientes, Chaco y Formosa, que durante los juicios de lesa humanidad plantearon la importancia de rectificar los legajos como una forma de reparación.
En un encuentro mantenido con el rector Omar Larroza en septiembre de 2024, los fiscales remarcaron: “Los legajos son documentos que contienen nuestras biografías: registran trayectorias, desempeños y la relación del individuo con la institución de la que formó parte”.
Y añadieron: “La identidad se restituye cuando se consigna que los estudiantes y docentes detenidos no eligieron dejar de estudiar o de enseñar, sino que fueron arrancados de la sociedad por razones políticas durante la dictadura”.
Con el impulso institucional confirmado, la UNNE se prepara así para avanzar en un proceso histórico de reparación documental y simbólica a medio siglo del último golpe militar.




