Los dos principales impuestos de la estructura tributaria argentina, el IVA y el Impuesto a las Ganacias, registraron en enero una caída de la recaudación del orden del 7,4%, lo que marcaría que el equipo económico que dirige Luis Caputo arrancó el año con un mal resultado en materia de ingresos fiscales.
Y es que el piso de comparación de enero de 2025 quedó alto. Los ingresos tributarios de ese mes habían subido un 5% interanual real, con un incremento nominal del 95%, impulsados por una economía que por entonces estaba en la cresta de la “V”. Sin embargo, desde agosto del año pasado los ingresos del fisco comenzaron a estancarse, como contrapartida de una marcada desaceleración en la tasa de crecimiento de la actividad.
Según indica el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), al analizar el reparto de fondos automáticos a las provincias en enero, los envíos cayeron un 6,5%. Los datos oficiales sobre la recaudación serán anunciados por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) este lunes.
“La caída de la coparticipación neta en enero se debería principalmente a la disminución real interanual del 11,7% del IVA, mientras que el Impuesto a las Ganancias mostró una variación prácticamente nula, del 0,3%”, señala la entidad.
En un informe, el IARAF afirma que “en conjunto, la recaudación de IVA e Impuesto a las Ganancias habría registrado una baja real interanual del 7,4%”. “No obstante, la caída en la recaudación de impuestos internos del 16% generó que la coparticipación neta tuviera una variación negativa del 8%”, explica el documento.
Otros impuestos que bajaron
Por otro lado, según reporta la consultora Politikón Chaco, en enero hubo una suba en los fondos provenientes del Monotributo (+118,6%). Por el contrario, se observaron caídas en Bienes Personales (-14,3%) y en el Impuesto a los Combustibles (-1,1%).
En enero del año pasado, los ingresos de ARCA fueron de $15,03 billones. Si se ajustaran por la inflación acumulada en los últimos 12 meses (31%), el resultado de enero debería ubicarse cerca de los $19 billones. En tanto, los ingresos de diciembre de 2025 alcanzaron los $16,5 billones.
Cabe recordar que en el primer semestre de 2025 los ingresos crecieron, en línea con la actividad económica. Luego comenzaron a estancarse, dado que el piso de comparación del segundo semestre de 2024 había sido elevado: estaba vigente el Impuesto PAIS, hubo ingresos extraordinarios por la moratoria, entre otros factores. Ahora, ambos períodos resultan más comparables.
El año pasado, la recaudación acumulada de 12 meses registró una leve caída real del 1%. Totalizó $183 billones, con una mejora nominal del 39%. Este desempeño se explica por los ingresos positivos del primer semestre, ya que luego comenzó la desaceleración.
Sin arrastre estadístico
La recaudación estaría reflejando el estancamiento de la actividad económica. En 2025, el PBI creció un 4%, impulsado en buena medida por el arrastre estadístico que dejó 2024. Se estima que el crecimiento real sin ese efecto fue del 2%, pero 2026 ya no contará con ese impulso.
Martín Polo, economista de Cohen Aliados Financieros, advirtió en una charla con inversores que “los datos de octubre y noviembre fueron muy flojos y diciembre apenas un poco mejor: el mensaje es que la economía perdió impulso. Estamos prácticamente estancados”.
Por ello, si bien considera que en 2026 podría mantenerse el superávit fiscal, advierte que “no habrá margen para bajar impuestos”, tal como aspira el gobierno de Javier Milei.
Fuente: Ámbito




