La apertura de importaciones y la caída de la actividad económica generan suspensiones, despidos y una fuerte preocupación en el sector del fibrocemento, afectando el empleo y los aportes a las obras sociales.
La industria del fibrocemento atraviesa un momento de incertidumbre marcado por la desindustrialización y la apertura indiscriminada de importaciones, un panorama que no escapa a la realidad de otros sectores industriales del país. La llegada de productos importados, combinada con la falta de políticas que promuevan la producción nacional, generó una caída en la actividad que se traduce en suspensiones y despidos, afectando tanto a los trabajadores como a los sistemas de salud sindicales.
Federico Cabred, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados del Fibrocemento (SOEFBA), expresó a Mundo Gremial su preocupación por la situación, en el marco de la reunión de la Confederación de Sindicatos Industriales de la Republica Argentina (CSIRA), realizada en la sede del SMATA. Según el dirigente, las políticas del gobierno nacional golpearon duramente al sector, con suspensiones que ahora derivan en despidos.
“La apertura de importaciones afecta directamente a nuestra industria. Los productos importados, aunque a menudo de menor calidad, nos juegan en contra y generan una presión que termina afectando los puestos de trabajo”, señaló.
Preocupación en la industria del fibrocemento
Esta situación, sumada a la falta de medidas que compensen la inflación, erosionaron el poder adquisitivo de los salarios, reduciendo los aportes a las obras sociales. “Los trabajadores ven cada vez más limitados sus derechos salariales, y esto impacta fuertemente en el sistema de salud, ya que los sindicatos debemos realizar aportes extraordinarios para mantener la calidad de las prestaciones”, explicó Cabred. La caída en los aportes pone en riesgo los servicios de salud para los trabajadores y sus familias, un pilar clave del sistema sindical.
Cabred destacó que estos problemas no son exclusivos del fibrocemento, sino que afectan a todas las organizaciones de la CSIRA. “Lo que nos pasa a nosotros les pasa a todas las organizaciones de la CSIRA. Por eso, nos llevamos el compromiso de trabajar de manera conjunta para enfrentar estas políticas y buscar mecanismos que nos permitan proteger el empleo y los derechos de los trabajadores”, afirmó.
La reunión en el SMATA permitió visibilizar las dificultades que enfrenta la industria argentina, marcadas por despidos y suspensiones en diversos sectores. El SOEFBA, junto a otros gremios de la CSIRA, busca articular estrategias para mitigar el impacto de la desindustrialización y la apertura de importaciones.
La CSIRA, con el respaldo de sus gremios, se prepara para enfrentar los desafíos de un contexto económico adverso, con el objetivo de preservar el empleo y garantizar las condiciones laborales y de salud de los trabajadores.
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