En medio de las bajas temperaturas, integrantes de la Iglesia Catedral y voluntarios de Cáritas intensifican su trabajo solidario para asistir a personas en situación de calle con alimentos, ropa de abrigo y contención espiritual.
Alberto Fogar, sacerdote de la Iglesia Catedral, explicó que esta labor forma parte de la misión de la comunidad religiosa. “Tenemos este servicio desde hace tiempo en la comunidad por muchas situaciones de gente que padecen muchas necesidades. Parte de la tarea evangelizadora que tenemos es asistir a los hermanos más necesitados y excluidos, en situación de calle, que es la terminología que se fue metiendo cada vez más en nuestra realidad”, señaló.
Fogar subrayó cómo afecta la crisis a los sectores más vulnerables y agradeció profundamente el acompañamiento de la comunidad: “Realmente la colaboración de la gente es impresionante. Así que un agradecimiento enorme a todos los que acercan su donación acá o los que nos piden que vayamos a buscar, negocios, tantas personas y empresas que colaboran”.
Actualmente, además de la asistencia habitual, se encuentra en marcha la campaña de invierno. “Empezamos la campaña de abrigo, ropa, calzados, frazadas, que es la necesidad más importante, sobre todo en estos días de mucho frío. Hay muchas personas que están en situación de calle a las que les cuesta ir a los paradores, lamentablemente”, comentó el párroco. También remarcó que “en estos últimos tiempos, en distintos horarios aparecen buscando justamente refugio y sobre todo abrigo o algo para poder pasar la noche. Está difícil en estos días”.
Por su parte, la referente de los voluntarios de Cáritas en la Catedral describió la dinámica del acompañamiento: “Desde temprano ya preparamos el cosido, el café con leche. Sobre todo necesitamos ropa de varones, calzados desde el 38 al 42 y frazadas nos hacen mucha falta”.
Cristina también destacó el vínculo cercano que se construye con las personas que se acercan: “Ellos son nuestros amigos”. Y detalló cómo comienza la jornada: “A la mañana lo primero que se hace, una vez que entran todos, es rezar, se bendice la comida, el día, a nosotros y a ellos. Y después, tratamos de que sigan viniendo y participen de la misa. El padre muchas veces se acerca y les da una charla y eso los va haciendo cada vez más cercanos. Somos una gran familia”.
Finalmente, Fogar recordó el fundamento de esta labor solidaria en la doctrina cristiana: “La Biblia está marcada por la atención al más necesitado, sin duda. A los más excluidos, los más pobres, los más necesitados, los enfermos, los que estaban sin rumbo, ahí se acercaba Jesús. Entonces, es un compromiso y parte de la tarea evangelizadora”.




