Se trata de Fabián Andrés López, quien en 2023 fue condenado a prisión perpetua, junto con los efectivos Gabriel Isassi y Juan José Nieva, por el homicidio del adolescente. Una sentencia que reconoce el agravante de odio racial y violencia institucional.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme y sin posibilidad de revocar la condena establecida a uno de los policías sentenciados a cadena perpetua por el crimen de Lucas González, el adolescente que fue víctima de gatillo fácil el 17 de noviembre de 2021 cuando salió con amigos de entrenar en el Club Barracas Central.
Se trata de Fabián Andrés López, quien en 2023 fue condenado a prisión perpetua, junto con los efectivos Gabriel Isassi y Juan José Nieva, por el homicidio del menor.
En la resolución de dos páginas, los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti informaron que esta decisión fue otorgada por fallas técnicas en la defensa, a cargo de Gabriel Alejandro Jourdan.
“La parte recurrente no ha dado debido cumplimiento a la intimación que le formuló el Secretario del Tribunal”, motivo por el cual “se tiene por no presentado el recurso de hecho”, explica el escrito. De este modo, la condena contra López quedó firme y no se podrá revocar en un futuro, según lo expresado por la Corte Suprema.
Violencia institucional y odio racial
Al respecto, el abogado de la familia González, Gregorio Dalbón, publicó en cuenta de X: “Por primera vez, un policía recibe prisión perpetua por un homicidio quíntuplemente agravado, y entre esos agravantes se reconoce explícitamente el odio racial y la violencia institucional”.
Asimismo, ponderó la sentencia firme que permitió reconocer lo que “durante años se negó, se relativizó o se escondió. Desde hoy, ningún tribunal puede mirar para otro lado cuando el uniforme se usa para matar, estigmatizar o perseguir por el color de piel, la gorra, el barrio o el origen”.
Absolución de dos de los acusados
En abril de este año dos de los policías que habían sido condenados fueron absueltos tras un dictamen de la Sala III de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional.
Los dos agentes que fueron absueltos y debieron ser puestos en libertad son Juan Horacio Romero y Sebastián Jorge Baidón, quienes habían sido sentenciados a seis y ocho años de prisión respectivamente.
Aun así, dicha Cámara confirmó las condenas contra López, Isassi y Nieva por el homicidio quíntuplemente agravado en perjuicio de Lucas y la tentativa de homicidio agravada contra tres de sus amigos.
Además de los tres agentes que recibieron la pena máxima, todavía continúan detenidos otros efectivos de la Policía de la Ciudad. Son Roberto Orlando Inca, Fabián Alberto Du Santos, Rodolfo Alejandro Ozán y Héctor Claudio Cuevas por el delito de encubrimiento agravado y privación ilegítima de la libertad.
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