La vicepresidenta del Instituto Provincial para la Inclusión de las Personas con Discapacidad del Chaco (IPRODICH), Mónica Morales, afirmó que “venimos trabajando como desde el primer día en territorio”, al explicar el enfoque que sostiene el organismo para garantizar derechos. En los estudios de CIUDAD TV, destacó la importancia de acercarse a las personas con discapacidad y a sus familias, gestionando ayudas técnicas y acompañando en diferentes etapas de su vida.
“Tenemos distintas áreas que se trabajan, pero una de las fuertes y en las que me siento muy cómoda es estando en el territorio, acercando las ayudas técnicas a las familias que lo solicitan y buscando que las reciban en tiempo oportuno, porque eso les permite poder tener una vida independiente y llevar adelante su rehabilitación en los casos que necesitan”, detalló. En ese sentido, explicó que hay casos en que las personas ya tienen un diagnóstico que no va a cambiar, “pero sí esa ayuda técnica les brinda una comodidad”.
Sobre la entrega de estos elementos, explicó que “las ayudas técnicas son un bien que se entrega, en la mayoría de los casos, en propiedad de la persona, o sea, una vez que le llega, se le hace la entrega y ya le pertenece”. En el caso específico de las sillas de ruedas, indicó que el IPRODICH lleva adelante un programa con una escuela técnica para su reparación. “Allí se reparan las sillas de ruedas que entregan las personas; no se vuelve a entregar porque ya está usada, pero quedan para emergencias”, señaló.
Morales también detalló que los requisitos generales para acceder a este tipo de ayudas incluyen “tener el certificado único de discapacidad vigente, el DNI y el pedido médico, que va a depender de la discapacidad”.
En relación al empleo, destacó el trabajo del área de inclusión laboral del instituto y señaló que “también se viene trabajando con entrenamiento”. Aprovechó para hacer un llamado al sector privado: “Invito a las empresas y a los empleadores a que se animen a tomar personas con discapacidad, porque una vez que hacen el entrenamiento y encajan en el perfil, son personas muy responsables, porque están buscando tener esa responsabilidad y esa autonomía de poder ser eficientes”.
Al hablar de su experiencia personal, Morales compartió: “Soy mamá de una persona con discapacidad que ahora ya no está. Fueron 16 años que Franco, mi hijo, me preparó para este lugar. Hoy me toca estar del otro lado, trabajando de manera colectiva, y me siento tan cómoda que siento que no trabajo”. Y agregó: “Para mí es el lugar ideal porque lo viví, porque sé lo que se siente cuando se te cierran puertas, cuando te encontrás con barreras y no podés avanzar. Puedo entender a una mamá, a un papá cuando me está contando su historia o cuando me están pidiendo algún tipo de ayuda”.
También señaló que el organismo articula con otras instituciones provinciales y nacionales. “Hacemos el acompañamiento y conexiones con otros organismos que puedan ayudar, porque también gestionamos con InSSSeP, Incluir Salud, Desarrollo Humano, de acuerdo a lo que corresponde. Existe un equipo de trabajadores sociales también que se ocupa de canalizar las demandas”, afirmó.
Consultada por el debate en torno a una posible ley de emergencia, Morales explicó: “La posición que tenemos hoy es garantizar los derechos en la provincia del Chaco, que es lo que venimos haciendo y es lo que nos corresponde. Siempre que se amplíen derechos, las leyes son buenas, pero también es de público conocimiento el porqué no es viable”. Agregó que esa iniciativa “la tiene que resolver el Congreso de la Nación, no nos compete a nosotros. A nosotros nos compete garantizar los derechos de la provincia del Chaco a través del Iprodich, que lo venimos haciendo de una manera eficiente”.
También informó que recientemente se llevó adelante una capacitación para las juntas evaluadoras, prestadores y personal, en conjunto con la Fundación Itinere. “Lo que buscamos es que el personal también esté capacitado y tenga las condiciones para poder salir a brindar lo que las personas con discapacidad necesitan”, señaló.
En cuanto al vínculo con las pensiones, aclaró que “el certificado de discapacidad no es igual a pensión, es totalmente diferente, pero de igual manera, como estamos para velar por los derechos de las personas con discapacidad, hay un área en el IPRODICH que se está ocupando de asesorarlas, de decirles cómo tienen que hacer, dónde tienen que ir a hacer el trámite”.
Mencionó que existen numerosos pedidos, pero también irregularidades: “Es de público conocimiento que ha existido pensiones que no correspondían. Se sigue completando la documentación necesaria porque es como una actualización en realidad”.
Respecto a la vigencia del certificado, explicó que “el certificado de discapacidad sí tiene un vencimiento; algunas patologías se lo otorgan por un periodo prolongado y hay algunas que ya no tienen vencimiento, pero hay otras que sí porque hay situaciones que tienen rehabilitación y que la persona puede mejorar”.
Finalmente, hizo hincapié en la importancia de fortalecer el trabajo con prestadores: “Los prestadores son los organismos que se ocupan de brindar algún tipo de servicio a las personas con discapacidad, por ejemplo, estimulación temprana, centro de día. La idea es reforzar por ese lado, empezar a tener contactos con ellos para ver cómo están trabajando, y que en conjunto armemos una red y que se impulse a la persona con discapacidad a ser una persona independiente”.




