En un comunicado de prensa, el Centro de Industriales Panaderos del Chaco destacó que el cierre de “La Espiga de Oro” refleja una problemática más amplia que afecta a miles de panaderías en el país. Entre los principales obstáculos mencionados se encuentran la competencia desleal, las altas cargas sociales, el aumento constante en los precios de las materias primas, los incrementos salariales obligatorios y las tarifas elevadas de servicios como luz y gas. Estos factores, según la entidad, han provocado una caída en el consumo y un deterioro en la economía local.
El Consejo Directivo del CIPChaco hizo un llamado a las autoridades competentes para que implementen controles efectivos, promuevan políticas que fomenten el consumo interno y escuchen los reclamos del sector. “Es urgente iniciar un camino que nos permita salir de esta crisis que nos afecta constantemente”, señalaron.
El cierre de “La Espiga de Oro”, un emblemático establecimiento con casi un siglo de historia, no solo representa una pérdida para la comunidad, sino que también simboliza las dificultades que enfrentan las pequeñas y medianas empresas en el contexto económico actual.




