En una reunión de las Uniones Industriales de diez provincias del Norte, los empresarios pidieron declarar la emergencia sectorial para la región. Se reunirán este martes con la UIA central en medio de una escalada de la crisis manufacturera. Piden medidas concretas para preservar la producción y el empleo.
En ese sentido, solicitaron: ordenar el ingreso de productos importados, establecer precios de referencia en sectores estratégicos, alivios impositivos en todas las esferas estatales, acceso a financiamiento y mejoras en la infraestructura. “Enfrentamos un escenario de incertidumbre creciente que pone en riesgo la continuidad de muchas actividades”, aseguraron. El martes elevarán el reclamo a la conducción nacional de la entidad.
La industria no encuentra piso. Según el INDEC, retrocedió un 3,9% interanual en diciembre pasado. En un escenario heterogéneo, que presenta incluso un repunte en el nivel general de la economía, el sector manufacturero aparece como uno de los más rezagados y el panorama no da señales de una reactivación a la vista.
En este contexto, representantes de las Uniones Industriales de las provincias de Chaco, Catamarca, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán se reunieron en la ciudad de San Miguel de Tucumán y manifestaron una “profunda preocupación por la situación que atraviesa el entramado productivo del Norte Grande”.
Los empresarios nucleados en la Uninor solicitaron la declaración de emergencia industrial para la región y pidieron una serie de medidas como la definición de precios de referencia en la Aduana para sectores estratégicos, la adopción de alivios impositivos coordinados entre Nación, provincias y municipios, el acceso a financiamiento productivo y la ejecución de un plan de infraestructura que mejore la competitividad del norte argentino.
“Hoy enfrentamos un escenario de incertidumbre creciente que pone en riesgo la continuidad de muchas actividades”, dice el comunicado que emitieron luego del encuentro. Los empresarios también apuntaron como sus principales complicaciones a “la competencia desleal de importaciones, la caída del consumo interno, la presión tributaria y la falta de financiamiento productivo”.
Reunión con la UIA
La proclama de Uninor no es solo un reclamo al Gobierno nacional, también está direccionada a entablar un diálogo con los gobernadores de las provincias que la integran y con la conducción nacional de la Unión Industrial Argentina. Los empresarios proponen conformar una mesa de trabajo regional que aborde la crisis industrial del Norte Grande y evalúe medidas concretas para sostener la producción y el empleo.
Según pudo saber este medio, los dirigentes de las cámaras que emitieron el comunicado llegarán este martes a la Capital Federal para reunirse con el presidente de la UIA. La visita se da en medio de la aparición de algunas tensiones internas por sectores que reclaman tener una posición más dura frente al Gobierno ante el pronunciado desplome sectorial.
“Veremos qué pasa el martes”, respondió un empresario del Norte ante la consulta de este medio sobre si los reclamos de Uninor eran tenidos en cuenta por la conducción nacional de la entidad.
Desarrollo productivo y desarrollo social
Como indica un reciente informe de Fundar, la industria supera a la mayoría de los sectores en métricas como productividad, calidad del empleo y salarios. Sobre este punto, el centro de estudios remarca que “Argentina se caracteriza por una estructura industrial más desarrollada que la media latinoamericana”.
Uninor contrasta los datos fronteras adentro y resalta que “las provincias con mayores necesidades básicas insatisfechas son también aquellas con menor densidad industrial”, y asegura que “las 10 provincias que representamos encabezan este ranking; el Norte Grande no es una periferia. No puede ser una estadística ni una variable de ajuste”.
Los empresarios sostienen que “cuando una industria cierra en el Norte no se pierde únicamente una línea de producción: se pierde arraigo, oportunidades para los jóvenes, proveedores locales y desarrollo territorial. Se debilita el tejido social”. Los industriales reclaman un giro drástico en las políticas hacia el sector y aseguran: “No hay desarrollo social sostenible sin desarrollo productivo”.
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