En diálogo con CIUDAD TV, la jefa del Departamento de Inmunizaciones del Ministerio de Salud del Chaco, Eliana Medina, lanzó una reflexión que apunta al corazón de un problema creciente: la negativa de algunos padres a vacunar a sus hijos, amparados en una sensación de falsa seguridad.
“Hoy tenemos padres que se niegan a la vacunación de los niños, pero no nos olvidemos que esos padres hoy no ven la enfermedad porque ellos fueron vacunados cuando eran chiquitos”, sostuvo la funcionaria.
Esa aparente tranquilidad, explicó Medina, es engañosa. “El que sufre las consecuencias es el niño que no está inmunizado. Hoy no se ven las secuelas de la polio o lo que pasa con el sarampión porque tenemos poblaciones cubiertas. Cuando nosotros éramos pequeños nos vacunaban, entonces estábamos cubiertos. Las secuelas son las que van a tener ahora los niños que están desprotegidos”, advirtió con contundencia.
La especialista recordó que esa falta de cobertura ya está teniendo consecuencias concretas en el país. “Estuvimos en el país con sarampión y coqueluche. Hubo incluso muertes de niños por coqueluche”, reveló. Y subrayó que Argentina, que había logrado mantenerse como un país libre de circulación de sarampión, perdió esa condición. “Hace dos años tenemos casos en Buenos Aires, también en San Luis y Río Negro. Fueron casos importados, pero después tuvimos casos locales”, detalló.
Para Medina, el corazón del problema es la caída en las tasas de cobertura, un fenómeno que se viene profundizando desde 2019. “Si no vacuno a los niños, no genero esa inmunidad de rebaño o inmunidad de la comunidad. Hay huéspedes o personas que no pueden recibir una vacuna, ya sea por una enfermedad o por un factor específico. La idea de la inmunidad de rebaño es proteger a esas personas”, explicó. Y completó: “Cuando bajan las tasas de cobertura, todas las enfermedades inmunoprevenibles pueden pasar esa barrera e ir directamente a tener consecuencias sobre quienes por alguna razón no pueden recibir la vacuna”.
La jefa del área de Inmunizaciones también alertó sobre la dificultad de revertir un brote una vez que se instala. “Es muy difícil una vez que se instala un inmunoprevenible erradicarla porque tenés que usar muchas herramientas del sistema de salud para disminuir los casos. En un brote de sarampión no solo inmunizás al niño que no está vacunado, sino a todos los que necesitan una inmunización”, ejemplificó con lo ocurrido en Buenos Aires.
A pesar del panorama, Medina destacó el enorme esfuerzo que se realiza desde el sistema público. “Nosotros trabajamos un montón, los centros de salud, el Ministerio. Hacemos postas. El tema es concientizar a las personas de la importancia de la inmunización”, afirmó. Y aclaró que, en muchos casos, no se trata de niños no vacunados, sino con esquemas atrasados. “En reportes nacionales sale como que no están vacunados. Tenemos esquemas atrasados. Y está mal eso, porque tenemos que llegar de manera oportuna. Pero en el día de hoy podemos llevar a nuestros niños, ver el calendario y ver cuáles faltan”, concluyó.




