En diálogo con CIUDAD TV, el director del Hospital Pediátrico, Hugo Ramos, aseguró que la atención de pacientes por enfermedades respiratorias sigue en aumento. “En estas épocas invernales o de cambios climáticos, donde hace frío, siempre tenemos una gran demanda, atendemos entre 300 y 400 pacientes por día”, afirmó. Sin embargo, en la última semana se superaron esos valores: “Atendimos el máximo de 520 pacientes un día y después nos mantenemos en 500 pacientes por día”.
Según el médico, la mayoría de los casos corresponden a cuadros frecuentes en la infancia: “Duplicamos la atención que veníamos realizando años anteriores por patología respiratoria, desde resfríos, gripes, bronquitis, bronquiolitis, neumonía”.
Aseguró además que esta sobrecarga complica el funcionamiento del hospital: “Ese es el gran inconveniente que tenemos, porque esto hace que se llene el hospital, que los padres pierdan la paciencia porque la atención se hace un poco lenta”. También remarcó que llegan consultas por cuadros leves que podrían evitarse: “Estamos atendiendo constantemente patologías desde graves hasta banales que ni siquiera deberían consultar al hospital”.
Sobre la capacidad operativa, Ramos explicó: “Tenemos la cantidad de médicos que siempre está atendiendo. La pediatría es una especialidad crítica, se está marcando en todo el país y se visibilizó ahora con el reclamo del Hospital Garrahan”. Aclaró además que “todos los consultorios de atención los tenemos ocupados con médicos, pero son los mismos que al otro día siguen atendiendo su especialidad o subespecialidad de demanda espontánea”.
Consultado sobre la situación de la gripe A, el director explicó que no hay un brote: “La gripe A, como el COVID, son patologías de estación y hay casos que los confirmamos a través de un estudio virológico. No estamos en una epidemia ni en un pico, pero tenemos casos aislados”.
También señaló cómo se diferencia la gripe de un resfriado: “El resfriado es una cosa y la gripe es otra. Dentro de la gripe, la sintomatología es un poquito más aparatosa: el niño tiene mucha fiebre, decaimiento, dolor de cabeza o dolor generalizado del cuerpo, deja de comer, deja de tomar líquido”.
Ante estos cuadros, se indica reposo: “Las primeras 48 o 72 horas indicamos reposo y, en caso de que sea gripe A, tiene un tratamiento de cinco días, así que indicamos una semana de aislamiento”. En los casos necesarios, el tratamiento incluye un antiviral específico.
Prevención, cuidados y vacunación
Ramos enfatizó la importancia de la prevención: “Insistimos en que empieza en la casa con la ventilación del hogar dos veces por día, la buena alimentación, la buena hidratación, el abrigarse de acuerdo al clima”. También recomendó evitar el humo y el uso de calefactores que generan monóxido de carbono, como los braceros.
Respecto de la vacunación, recordó que “la vacuna antigripal cubre los virus que estuvieron años anteriores. Dentro de eso, el virus de la gripe A es muy particular, la vacuna no lo cubre específicamente, pero sí mejora la defensa de la persona que se vacuna, por eso la insistencia en la vacunación”.
Recordar que la inmunización antigripal está incluida en el calendario oficial para “los niños de dos a 24 meses, las embarazadas, puérperas, mayores de 65 años, trabajadores de salud y personas que tengan patologías crónicas”.
Finalmente, Ramos pidió reforzar medidas básicas de cuidado: “Volvemos a insistir en el uso de barbijo, el lavado de manos, el uso de alcohol en gel, eso es fundamental para hacer prevención”, dijo, y subrayó que “el cuidado es mayor en niños con patologías de base o enfermedades crónicas”.




