En horas del mediodía del lunes, un operador de videovigilancia identificó una motocicleta con pedido de secuestro. Al ingresar la numeración de la patente en el sistema, confirmó que el vehículo había sido robado en noviembre del año pasado.
Ante la alerta, agentes de la División Caminantes se dirigieron a la intersección de las calles Ameghino y Colón, donde corroboraron que la moto, una Yamaha Crypton, tenía un pedido de secuestro activo.
Minutos después, una joven de 24 años se acercó al lugar y afirmó ser la propietaria del motovehículo; sin embargo, no contaba con la documentación que acreditara su titularidad.
Por este motivo, tanto la mujer como el rodado fueron trasladados a la Comisaría Quinta Metropolitana, donde se registraba la orden de incautación del vehículo.




