La secretaria general de Adiunne, Marina Stein, confirmó que este viernes 12 de septiembre habrá paro nacional docente y no docente en las universidades, en rechazo al veto presidencial a la ley de financiamiento universitario. “Este gobierno considera que la educación debe ser paga”, afirmó, y adelantó nuevas movilizaciones y la expectativa de revertir la medida en el Congreso.
La secretaria general de la Asociación de Docentes e Investigadores de la UNNE (Adiunne), Marina Stein, explicó en diálogo con CIUDAD TV que el Frente Intergremial resolvió avanzar con medidas de acción directa luego del veto presidencial a la ley de financiamiento universitario aprobada por el Congreso.
“Lo veníamos conversando con el Frente Intergremial que si el presidente de la Nación vetaba la ley de financiamiento universitario inmediatamente íbamos a convocar un paro de 24 horas, eso fue lo que se acordó en el Frente Intergremial a nivel nacional, por lo tanto este viernes, el 12 de septiembre, en las universidades nacionales paramos los trabajadores y trabajadoras, tanto docentes como no docentes”, detalló.
Stein señaló que el debate excede lo estrictamente universitario: “El Frente Intergremial ya venía conversando con el Consejo Interuniversitario Nacional sobre la posibilidad de, si el presidente vetaba, realizar una nueva marcha federal, y también las conversaciones se están realizando con otros sectores afectados, como los trabajadores de la salud porque, bueno, el presidente también vetó la ley Garrahan”.
La dirigente sindical sostuvo que el escenario político cambió tras las elecciones en la provincia de Buenos Aires. “El pueblo de la provincia expresó su descontento frente a la política económica que viene llevando adelante este gobierno, en todo lo que tiene que ver con la educación, con la salud, con los derechos, con los discapacitados, con los jubilados y jubiladas”, afirmó.
En ese contexto, anticipó que la próxima semana se trataría el veto de la ley en Diputados. “Estuvimos nada más que a un voto de conseguir los dos tercios para la ley de financiamiento, así que esperamos poder conseguirlo la semana que viene. Allí estamos preparando una nueva movilización como fue anunciado también hoy en una conferencia de prensa”, informó.
Para Stein, el veto presidencial refleja un modelo de país: “Este veto tiene que ver con qué ideas o qué políticas se está implementando en función de sus ideas, que se reflejan en todo lo que tiene que ver con los derechos conquistados por el pueblo argentino, relacionados no solamente con la educación universitaria, con la educación en general, con la salud, con las jubilaciones, con los programas de asistencia social para los discapacitados”.
En esa línea, expresó: “Este gobierno considera que la educación debe ser paga, para poder acceder a la educación hay que pagar, para poder acceder a la salud hay que pagar, y desprecia lo que el pueblo argentino a través de sus representantes en el Congreso ha conquistado”.
También cuestionó el uso reiterado del veto presidencial: “Este presidente en este gobierno se maneja con vetos, desprecia todo lo que surge. Él considera que porque fue votado por el 56% de los argentinos hace 2 años puede hacer lo que quiere, incluso hasta con el Presupuesto nacional, que hace 2 años que no se presenta en el Congreso”.
Stein recordó que la ley ya fue aprobada dos veces y reclamó compromiso de los legisladores: “Es de esperar que los legisladores nacionales, tanto diputados como senadores, estén a la altura de las circunstancias y puedan rechazar este veto que es nada más y nada menos que el deseo de toda la sociedad argentina”.
Sobre el panorama inmediato, indicó que “la próxima batalla es la semana que viene si se vuelven a convocar los diputados en el Congreso” y advirtió que, aún si se consigue revertir el veto, “su implementación y su promulgación también será otro problema más porque el Gobierno Nacional se quiere judicializar todas las leyes con las cuales no está de acuerdo”.
Finalmente, hizo hincapié en la pérdida salarial reconocida por el propio Ejecutivo: “El 90% del presupuesto educativo es para los salarios de la docencia y de los trabajadores no docentes de las universidades nacionales. Y paradójicamente en el veto, en la publicación del Boletín Oficial, reconoce el Gobierno Nacional que entre la inflación acumulada y los índices de precios del consumidor nosotros hemos perdido en este año y medio de gobierno de Milei un 40% de nuestro poder adquisitivo. A pesar de ese reconocimiento, deciden rechazar esa ley de financiamiento que vendría de alguna manera a reparar ese déficit salarial”.




