El hallazgo se produjo este sábado al mediodía, durante un operativo en la zona del Faro Querandí, en la ciudad balnearia de Villa Gesell. Uno de los hijos de los hombres buscados dijo que sería un flotador de color amarillo, con un caño azul. “Lo vimos y lo confirmamos”, aseguró Lucas a TN.
Cabe recordar que los pescadores están desaparecidos desde el domingo 14 de enero, cuando entraron al agua en un kayak en Valeria del Mar, partido de Pinamar, para pasar un día de pesca. Se cree que los fuertes vientos y el mal clima podrían haberlos arrastrado mar adentro.
Román tiene 56 años, nació en Colonia Mado pero está radicado desde hace varios años en Pinamar, donde se desempeña como contratista. Raimann tiene 38 años, es oriundo de la localidad de Campo Grande y el año pasado había sido convocado para trabajar en algunas obras de construcción.
Si bien tenían esta gran coincidencia, de haber nacido en Misiones, hacía poco que se habían conocido y esto los llevó a forjar una amistad. Los dos eran amantes de la pesca, una pasión que los llevó a realizar la excursión en kayak por el mar hace casi una semana.
En el caso de Román, su hijo le contó a TN que, a pesar de que su papá era dueño de esta miniembarcación, “no tenía mucha experiencia”. Dijo que “él y su compañero son inexpertos, pero se mandaron igual”.
En las primeras horas de la mañana del pasado domingo, fueron a una bajada náutica de Valeria del Mar, cerca de Pinamar. Antes de embarcarse, dejaron sus pertenencias en una camioneta Toyota Hilux negra para luego agarrarlas ni bien regresaban. Sin embargo, nunca más volvieron y todavía se lleva a cabo una desesperada búsqueda.
Dónde podrían estar
Desde Prefectura y la Policía de Valeria del Mar, según cálculos efectuados en base a los vientos que soplaron en los últimos días, señalaron que era factible que los desaparecidos estén cerca de Punta Rasa, Bahía de Samborombón. “El rastrillaje va a continuar en aquella área. Se lleva a cabo tanto por mar como por aire y tierra”, precisaron.
Descartaron, además, que pudieran aparecer cerca de Uruguay, una de las pistas que instaló la familia, cobró fuerza y llevó a movilizar efectivos en de ese país, o que hubieran llegado a tierra firme y que no pudieran ponerse en contacto con sus seres queridos por no contar con los medios necesarios.
Respecto a por qué no pudieron ser hallados todavía, a pesar de la gran cantidad de recursos que fueron movilizados, las fuentes alegaron: “El mar es un cuerpo muy grande. Solo se puede cubrir una parte con los medios que tenemos. Y este kayak es una aguja en un pajar. También hay que entender que todos los vehículos que ponemos a disposición puedan llegar solo hasta ciertos puntos”, menciona un artículo de La Nación.
Luego, sobre la posibilidad de supervivencia de Ramón y Raimann, estimaron que “la experiencia marítima dicta que, si no están atados al kayak y flotando, las chances se reducen considerablemente”. Y explicaron: “En principio, el contacto con el agua a bajas temperaturas produce hipotermia, que debilita el cuerpo y la mente. Otros factores como la falta de comida y agua, el estado físico de ambos y la presencia de enfermedades existentes pueden desencadenar en un escenario poco alentador”.
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