Frente a los cambios tecnológicos, en el Día del Empleado de Estaciones de Servicio, Carlos Acuña (h), secretario gremial del SOESGyPE, destacó la necesidad de preservar el poder adquisitivo y la seguridad laboral, pero también de incorporar nuevos derechos y herramientas que ya transforman la actividad.
Cada 27 de agosto, los trabajadores de Estaciones de Servicio celebran su día y recuerdan la creación del marco laboral que regula la actividad. Este año, la fecha encuentra al sector atravesado por una negociación paritaria que todavía sigue abierta, menores volúmenes de venta y una transformación tecnológica que empieza a modificar la forma en que funcionan las bocas de expendio.
La celebración tiene su origen en 1975, cuando las autoridades laborales reconocieron el convenio colectivo. Desde entonces, la jornada quedó incorporada al calendario sectorial como una referencia para quienes trabajan en las Estaciones de Servicio.
Pero el escenario actual incorpora nuevas prioridades. La discusión ya no se limita a la recomposición de los salarios. También aparecen en agenda la seguridad en el empleo, el reconocimiento de horas suplementarias y la necesidad de adaptar las normas laborales a una actividad que incorporó herramientas digitales, nuevos medios de pago y sistemas destinados a mejorar la eficiencia.
“Buscamos preservar el poder adquisitivo y la seguridad laboral, cobrar las horas extras de sábados y domingos, y actualizar el convenio colectivo incorporando nuevos derechos”, señaló a Surtidores el secretario gremial del SOESGyPE, Carlos Acuña (h).
El avance tecnológico ocupa un lugar cada vez más importante en la operatoria cotidiana. Los sistemas de gestión, los pagos electrónicos y las distintas soluciones digitales modificaron procesos que durante décadas se realizaron de manera manual. Para la agrupación, ese cambio también debería reflejarse en las reglas que definen las condiciones laborales.
La discusión se desarrolla, además, en un momento en el que las ventas atraviesan una etapa de retracción. Desde la perspectiva sindical, la respuesta no debería ser reducir puestos de trabajo, sino acompañar la transformación mediante capacitación y actualización de las normas.
El poder adquisitivo continúa siendo, de todos modos, una de las principales preocupaciones. Acuña consideró que los salarios lograron acompañar durante los últimos años la evolución del índice de precios al consumidor, aunque señaló que algunos gastos habituales de las familias, como la energía, internet y la telefonía, registraron incrementos superiores.
“La preocupación era sostener eso que pudimos hacer”, afirmó el dirigente, al evaluar la evolución de las remuneraciones.
Mientras tanto, la paritaria continúa abierta y todavía no existe una definición sobre la postura empresarial para la próxima etapa. Las conversaciones entre las partes siguen en desarrollo. En este marco, Acuña manifestó expectativa de alcanzar un acuerdo, aunque aclaró que las negociaciones todavía no finalizaron.
La agenda sindical, sin embargo, no se agota en el salario ni en las condiciones dentro de las Estaciones de Servicio. Acuña también puso el foco en los servicios que la organización brinda a los trabajadores y sus familias, con especial atención en el turismo, la recreación y la cobertura de salud.
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