Con los votos rurales y de las poblaciones más alejadas, Sánchez ha ido ampliando su ventaja. Pero el factor del voto de los peruanos en el extranjero no permite establecer como irreversible esa tendencia. Con el 94,95% de votos escrutados, Sánchez está adelante con 50,1% y Fujimori obtiene 49,9%, una diferencia de poco más de 36 mil votos.
El Perú sigue envuelto por la incertidumbre. Un día después del balotaje por la presidencia no se define un ganador. Una mínima diferencia de votos entre el izquierdista Roberto Sánchez y la ultraderechista Keiko Fujimori no permite establecer un triunfador cuando faltan contabilizarse solamente el cinco por ciento de los votos.
Pero el candidato progresista parece estar más cerca de la victoria. Al cierre de este artículo, con el conteo oficial al 94,95 por ciento, Sánchez está adelante con 50,1 por ciento y Keiko Fujimori obtiene 49,9 por ciento, una diferencia de poco más de 36 mil votos, con 18,9 millones contabilizados.
La importancia del voto en el exterior
Con los votos rurales y de las poblaciones más alejadas, los últimos del país en contarse, donde Sánchez gana ampliamente, el candidato progresista ha ido ampliando su ventaja con cada reporte – en cada entrega del conteo hay un avance de décimas en el porcentaje de votos contados – desde que en la tarde del lunes pasó adelante cuando el conteo estaba cerca al 94 por ciento.
Pero el factor del voto de los peruanos en el extranjero, del que se ha contado solamente el 6,33 por ciento, en el que suele ganar la derecha, no permite establecer como irreversible esa tendencia a favor de Sánchez.
Las impugnaciones de actas, hasta ahora el 1,6 por ciento del total, unos 300 mil votos, que tendrán que ser revisadas por los jurados electorales, podría retrasar la proclamación de un ganador varios días, incluso semanas. Las autoridades judiciales han puesto como fecha límite para proclamar un ganador el 15 de julio. La transmisión del mando presidencial es el 28 de julio.
El fujimorismo se aferra al voto en el extranjero para alimentar sus esperanzas de voltear el resultado. Fuera del Perú hay alrededor de un millón de inscritos para votar, de los más de 27 millones de electores habilitados, pero el ausentismo entre esos votantes suele ser alto, en la primera vuelta votaron 400 mil.
Este voto es la única opción que le queda a la ultraderecha para ganar, porque la tendencia de un triunfo de Sánchez en el país se ha consolidado, aunque por una estrecha diferencia.
Así lo reconocen en el fujimorismo. Fujimori gana en Lima y las principales ciudades de la costa, Sánchez lo hace en el resto del país, con abrumadora ventaja en las zonas andinas y rurales. Una polarización que divide al país en dos, que repite, como un calco, lo ocurrido en las elecciones de 2021, en las que Pedro Castillo derrotó por una escasa diferencia a Keiko Fujimori.
Este lunes, los dos candidatos optaron por la prudencia y breves apariciones públicas y escuetas declaraciones a los medios. Los antecedentes de Keiko Fujimori han puesto en duda su respeto al resultado electoral si pierde.
Página 12




