El partido violeta tuvo varios pasos en falso en la campaña que le prohibieron instalar una agenda propia, como la de mano dura, que tenían planificada. La economía tampoco dio espacio para salir a la calle a pedir el voto. El peronismo tiene el desafío de sostener los sufragios en el mayor territorio que gobierna, y el resultado abrirá nuevas internas por el liderazgo la misma noche del comicio.
Más de 14 millones de bonaerenses están habilitados para votar este domingo. La disputa polarizada entre Fuerza Patria y La Libertad Avanza redefinirá el mapa político nacional en la previa a las elecciones legislativas de octubre. El triunfo de uno u otro y la diferencia que pudieran obtener redefinirá el mapa político y marcarán el clima previo a las elecciones nacionales de octubre. Los resultados empezarán a difundirse a partir de las 21, si es que para entonces llegó a escrutarse el 30% de los votos.
Ninguno de los dos espacios entre los que se polarizará la elección de este domingo podría haber proyectado meses atrás el contexto en el que se llega a una pelea, que definirá mucho más que la composición de la Legislatura de la provincia de Buenos Aires y de los 135 Concejos Deliberantes. La Libertad Avanza debió quemar la estrategia completa planificada y ponerse a la defensiva en un territorio en el que sólo planeaban atacar, mientras que Fuerza Patria logró disimular el caótico cierre de listas, las campañas sueltas e internas detenidas que volverán a entrar en vigencia esta noche con el resultado puesto.
No hay dudas, quien tomó envión fue Fuerza Patria. En abril, cuando los distintos sectores internos discutían si desdoblar o no la elección, Cristina Kirchner se oponía con el argumento de que la gestión bonaerense quedaría bajo la lupa de los libertarios y la campaña contra la inseguridad sería su principal eje. Ya se había visto el inicio de una campaña sucia e imágenes que avalaban esta teoría, como la de Axel Kicillof con las manos ensangrentadas.
En julio, la presentación del excomisario Maximiliano Bondarenko, como candidato libertario en la Tercera Sección Electoral, ratificaba el objetivo violeta de apuntar contra un gobernador incapaz de solucionar uno de los principales problemas de los votantes.
Pero a Bondarenko casi no se le llegó a escuchar la voz y, tras un mes de campaña, La Libertad Avanza cerró su presentación sin poder instalar la agenda de mano dura, con un Javier Milei con presentaciones acotadas en el Conurbano mientras quedaba al descubierto la capacidad de las fuerzas de seguridad que cuidan al Presidente. Nada más lejos de lo que tenían planificado para esta etapa.
Entre estas dos secciones superan los diez millones de electores y tendrán la llave del resultado. Históricamente, el peronismo mantuvo el dominio en la Tercera, con base en La Matanza, su municipio más populoso, al que pertenece Magario. En su apuesta más rara, La Libertad Avanza le opuso la postulación del ex comisario Maximiliano Bondarenko, un desconocido, suponiendo que la campaña giraría en torno a temas de seguridad.
En la Primera, en tanto, Katopodis, dos veces ex intendente de San Martín, recorrió los municipios de voto peronista para apuntalar su caudal tradicional. Tendrá enfrente al intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, con sus esperanzas situadas en los municipios del norte, de mayor poder adquisitivo y raingambre antiperonista. En la resolución de esa disputa, en buena medida, se decidirá la suerte de la elección provincial.
Riesgo país
El riesgo país superó los 900 puntos antes al cierre de la semana
Del otro lado, Fuerza Patria aparece obligado a ganar, algo que también meses atrás era impensado. Al peronismo se le abrió una ventana de oportunidad para hoy que deberá demostrar en las urnas. Sus dirigentes pasaron de justificar una derrota al mostrar cómo en cada uno de los traspiés de las últimas elecciones legislativas a hacer un prudente silencio optimista. Los votos, en definitiva, se cuentan el día de la elección.
Pero lo que viene no es sencillo. El resultado de la elección volverá a abrir la disputa por el liderazgo entre Axel Kicillof y el kirchnerismo.
Y se le suma un desafío más: hay otra campaña por delante. ¿La militarán todos los dirigentes o si se aseguran esta elección ya es suficiente? Los ruidos en La Libertad Avanza disimularon los de Fuerza Patria. En esta campaña no hubo una sola foto entre el gobernador bonaerense y Máximo Kirchner aunque sus candidatos y el jefe provincial hicieron los mayores esfuerzos por mostrarse juntos en algunos actos. Sergio Massa logró que el espacio se mantenga unido y se sumó a la pelea sobre el final. Pero la verdadera discusión por el futuro del peronismo comienza esta noche.
Perfil/El Destape




