El dólar oficial cayó en el segmento mayorista por segunda jornada consecutiva y alcanzó nuevos mínimos desde fines de febrero. Elmercado cambiario retomó las operaciones tras el fin de semana largo, en un contexto de estabilidad, pero con señales de leve presión en los segmentos financieros que demostraría un leve aumento de la demanda.
De esta manera, el dólar mayorista retrocedió $13 a $1.377,5 y mantuvo una distancia del techo de la banda cambiaria (hoy de $1.646,09) del 19,5%, la más alta en casi nueve meses. Este miércoles, el segmento totalizó operaciones por casi u$s354,3 millones.
Los contratos de dólar futuro cerraron con caídas generalizadas de hasta el 1,4%. El mercado “pricea” que el tipo de cambio mayorista a finales de marzo llegará a $1.384. En total, hubo operaciones por u$s729 millones.
El dólar minorista cotiza a $1.354,34 para la compra y $1.404,74 para la venta, según el promedio de entidades financieras publicado por el Banco Central (BCRA).
En tanto, en el Banco Nación (BNA), la divisa norteamericana baja a $1.400 para la venta. Así, el dólar tarjeta o turista, equivalente al dólar oficial minorista más un recargo del 30% deducible del Impuesto a las Ganancias, se ubica en $1.820.
Entre los financieros, el dólar MEP baja 0,7% a $1.406,47, mientras que el dólar contado con liquidación (CCL) lo hace un 1,2% a $1.453,3. En tanto, el dólar blue cae $5 a $1.420 para la venta, según un relevamiento de Ámbito en las cuevas de la city.
Así, si bien los tipos de cambio alternativos se mantienen por encima del oficial, la brecha continúa en niveles relativamente bajos, lo que refleja un escenario de calma cambiaria en comparación con períodos anteriores.
En este escenario, el comportamiento del tipo de cambio local sigue condicionado tanto por factores externos como por variables domésticas, entre las que se destacan la dinámica de tasas, la liquidez en pesos y la capacidad del Banco Central para sostener la acumulación de reservas.
En ese marco, la estabilidad del tipo de cambio también se apoya en las expectativas de un flujo sostenido de divisas. El ingreso de dólares por exportaciones, junto con el atractivo de las inversiones financieras en moneda local, configura un escenario favorable para contener presiones cambiarias en el corto plazo.
Entre los factores que refuerzan esta dinámica se destacan la recuperación del superávit energético, la inminente liquidación de la cosecha agrícola y un nivel de tasas en pesos que incentiva la colocación en instrumentos del Tesoro a corto plazo. Este fenómeno, conocido como carry trade, contribuye a sostener la demanda de activos en moneda local.
Qué espera el mercado para el dólar en abril, según el REM
Las proyecciones de los analistas relevadas por el Banco Central a través del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) anticipan que el tipo de cambio mayorista continuará con una trayectoria de subas moderadas en los próximos meses.
Partiendo de los actuales $1.390,50, el consenso de mercado prevé que el dólar alcance los $1.452 en abril, $1.475 en mayo y $1.500 en junio. La tendencia se mantendría en el segundo semestre, con estimaciones de $1.532 en julio y $1.565 en agosto.
Para diciembre de 2026, la mediana de las proyecciones se ubica en $1.707, mientras que para los próximos 12 meses —hacia febrero de 2027— el tipo de cambio alcanzaría los $1.748.
Un dato relevante es que las expectativas para fin de 2026 fueron ajustadas a la baja en $43,2 respecto al relevamiento anterior, lo que refleja una mayor confianza del mercado en la capacidad del Gobierno para sostener la estabilidad cambiaria.
En paralelo, el promedio de los diez mejores pronosticadores del REM proyecta valores levemente superiores, con un dólar en torno a $1.468 en abril, $1.490 en mayo y $1.522 en junio, alcanzando los $1.716 en diciembre y $1.750 en el horizonte de 12 meses.
Fuente: Ámbito




