A un año de asumir la conducción del Club Villa Elena de La Verde, su presidente José Alegre repasó los avances logrados por la comisión directiva, los desafíos económicos y los proyectos en marcha. Destacó la activación de la pileta del club, mejoras en las instalaciones, el crecimiento de socios activos y el rol del deporte como espacio de contención para unos 250 chicos que participan en las distintas categorías.
“Es bastante complejo, pero estamos muy contentos, muy felices porque fue un año de mucho trabajo, sobre todo trabajo a pulmón, porque hoy no está fácil la situación para ninguno”, expresó en los estudios de CIUDAD TV. En ese sentido, señaló que el balance general es positivo en cuanto al compromiso y la unión del grupo de trabajo, aunque reconoció dificultades económicas.
Entre los logros del primer año, destacó la puesta en funcionamiento de la pileta del club, una obra que existía desde hacía tiempo pero que nunca había sido inaugurada. “Por primera vez activamos la pileta. Era una obra que estaba hecha, pero no se pudo inaugurar nunca y hemos logrado hacerlo nosotros”, explicó. Según indicó, la iniciativa fue posible gracias al aporte de los vecinos y socios del club.
“Fue algo histórico. Los socios del club no pensaban que una comisión que viene desde abajo, trabajando a pulmón, iba a poder lograr esto”, afirmó. En ese proceso, remarcó el acompañamiento de la comunidad: “La gente donaba hasta cloro o salvavidas, juguetes para los chicos. Siempre el pueblo de La Verde se caracteriza por la solidaridad”.
Alegre recordó que cuando asumieron la conducción de la institución encontraron un club con diversas necesidades. “Nos encontramos con un club básico, con muchísimo por hacer. Los baños se inundaban, los cambiamos, armamos un museo, mejoramos la cancha, después de toda esta lluvia, en dos días la cancha ya está para jugar”, detalló.
“Es un club que nunca tuvo un presupuesto, nunca tuvo un fondo exclusivo ni la posibilidad de sponsorización”, señaló. En esa línea, indicó que actualmente trabajan para fortalecer esa área y dar mayor estructura a la institución.
Otro de los puntos que mencionó fue el crecimiento en la cantidad de socios que aportan regularmente. “Figuraban en el libro cerca de 300 socios, pero eran históricos, personas que se anotaban una vez y nunca más pagaban”, explicó. Según precisó, al asumir la comisión directiva sólo entre 10 y 15 personas abonaban la cuota, mientras que actualmente son entre 50 y 60.
La cuota social es de 5.000 pesos mensuales para los chicos que participan en las actividades deportivas. “La usamos directamente para el seguro”, indicó, y agregó que entrenadores y profesores trabajan de manera ad honorem.
Actualmente el club reúne a cerca de 250 chicos en distintas categorías. Cuenta con divisiones inferiores, tercera y primera división, y proyecta reincorporar el fútbol femenino. Además, cede espacio para las actividades del Centro de Educación Física (CEF).
Alegre explicó que uno de los principales desafíos logísticos es el transporte para trasladar a los equipos. “Tenemos 25 chicos por categoría, son cerca de 100 personas contando el cuerpo técnico”, señaló. Por ese motivo, uno de los objetivos de la institución es contar con un vehículo propio.
“Ahora estamos soñando con un transporte propio porque se nos complica muchísimo el tema del traslado”, afirmó. También destacó el compromiso de las familias. “Este año tenemos un grupo de padres súper colaboradores, comprometidos y siempre están ahí”, sostuvo.
Acompañamiento al deporte
El presidente del club remarcó que, pese a los avances, no cuentan con acompañamiento del municipio. “Lamentablemente no tenemos apoyo del municipio, no entendemos cuál es el motivo”, expresó, y señaló que en muchas localidades los clubes reciben ayuda para sostener sus actividades.
Aun así, afirmó que el respaldo de la comunidad ha sido clave para mantener en funcionamiento la institución. Recordó, por ejemplo, una reciente campaña para pagar la factura de energía eléctrica. “En media mañana juntamos 500.000 pesos y nos alcanzó para pagar la luz”, relató.
Entre las mejoras recientes también mencionó la compra de reflectores para un predio donado por la empresa Indunor, donde entrenan los chicos. “No alcanza para jugar un partido, pero sí para extender un poco más el horario de entrenamiento”, explicó.
Alegre subrayó además el rol formativo del club. “Tenemos casi 250 chicos y apostamos a que estén en el deporte”, indicó. En ese marco, destacó que algunos jóvenes del club ya tuvieron oportunidades de prueba en instituciones de mayor nivel. “Este año llevamos dos o tres jugadores a probarse en River y uno quedó ahora en Lanús”, comentó.
El dirigente valoró la función social del club en la comunidad. “Es indispensable el acompañamiento al deporte, porque los chicos estando en el club es mucho mejor que estén en la calle o todo el día con el celular”, afirmó. Y agregó: “Es lindo verlos charlando frente a frente, conectándose con la realidad”.




