El titular del CUCAI Chaco, Walter Bonfanti, informó que en febrero se realizaron en la provincia operativos de donación de tejidos y órganos que permitieron tres trasplantes en el hospital Perrando. También destacó el trabajo de concientización en la comunidad y remarcó la importancia de hablar sobre la donación en familia.
El responsable del Centro Único Coordinador de Ablación e Implante del Chaco (CUCAI) Chaco, Walter Bonfanti, destacó que en febrero se realizaron dos operativos de donación en la provincia que permitieron concretar trasplantes en el Hospital Julio C. Perrando, en Resistencia.
“Empezamos el año bien, hubo dos operativos ahora en febrero, uno de donación de tejidos y otro de donación de órganos, ambos dos mujeres chaqueñas que dijeron sí a la vida y familias que acompañaron en medio del dolor a esa decisión”, señaló en diálogo con CIUDAD TV.
Según detalló, los procedimientos permitieron que una persona recupere la visión y que otras dos sean trasplantadas de riñón. “Una persona pudo volver a ver y dos personas pudieron ser trasplantadas de riñón. Se hizo la ablación en el Hospital Perrando y se hizo el trasplante de ambos riñones también en el Perrando”, explicó.
Bonfanti remarcó que la provincia viene acompañando el crecimiento de los operativos de donación y trasplantes registrados a nivel nacional. “La provincia está creciendo, está entendiendo la importancia que tiene ser una sociedad donante y cómo esto puede salvar la vida directamente de pacientes chaqueños o del país”, afirmó.
En ese sentido, destacó el trabajo de concientización que el organismo realiza en distintos ámbitos de la comunidad. “Venimos, desde que asumí hace dos años, trabajando bastante en lo que tiene que ver con charlas informativas en los colegios, en las entidades, incluso en colegios primarios porque es importantísimo hablar del tema”, señaló.
El funcionario subrayó que la conversación previa dentro de las familias es un aspecto clave para facilitar las decisiones cuando ocurre una situación crítica. “En ese momento donde hay que tomar una decisión en medio de la tragedia, en medio del dolor, es mucho más fácil esa decisión si el tema se habló”, explicó. “Si yo en vida dije ‘si alguna vez me pasa algo, yo quiero ser donante’, es más que probable que esa familia apoye esa decisión y respete esa decisión”, agregó.
Bonfanti recordó además que, tras la vigencia de la Ley Justina, todas las personas son consideradas donantes salvo que hayan expresado lo contrario, aunque insistió en la importancia del diálogo familiar. “Después de la Ley Justina todos somos donantes ante la ley, aunque yo no emita la voluntad positiva soy donante, pero debo hablarlo con mi familia, porque hemos tenido negativas de familia porque nunca se habló del tema”, indicó.
Lista de espera
En relación con la lista de espera, señaló que continúa en aumento a pesar del crecimiento de los operativos de donación. “Si bien el año pasado hubo un récord de operativos de donación y trasplantes en el país, la lista de espera sigue creciendo, entonces siempre estamos corriendo detrás de la lista de espera”, explicó.
Gran parte de las personas que esperan un órgano, según precisó, son pacientes con insuficiencia renal. “Gran parte de esa lista de espera tiene que ver con pacientes que han perdido la función renal. Hoy están en diálisis, que es una terapia que reemplaza la función de los riñones que se ha perdido”, indicó.
Aunque la diálisis permite sostener la vida de los pacientes, aclaró que el trasplante sigue siendo la mejor alternativa terapéutica. “En esos pacientes la mejor opción terapéutica es el trasplante, pero mientras tanto pueden seguir viviendo con una terapia de reemplazo y tener una calidad de vida buena”, sostuvo.
El especialista, que es nefrólogo, también advirtió sobre la necesidad de fortalecer la prevención de enfermedades que pueden derivar en insuficiencia renal. “Hablar de insuficiencia renal es hablar de enfermedades prevalentes como la hipertensión, la diabetes o el sedentarismo. Si uno no toma las precauciones o no se controla, puede llegar a la claudicación del órgano”, explicó.
Por ese motivo, planteó que la prevención también puede contribuir a reducir la lista de espera. “Es una forma indirecta de achicar la lista de espera porque llegamos antes a un paciente, antes de que pierda la función renal”, señaló.
“Hay que decirle a las personas que una vez por año se hagan un control, un laboratorio de sangre, una orina completa. Es algo sencillo que permite llegar antes y prevenir la insuficiencia renal crónica terminal”, afirmó.




