Desde la apertura del cepo cambiario a las personas por parte del Gobierno, en abril de 2025, los argentinos ya llevan comprados casi u$s45.000 millones. El dato surgió de un último informe del BCRA sobre las compras brutas de dólares y tras compras netas destinadas al atesoramiento se alcanzaron casi u$s 3.000 millones.
El monto salió de un último informe de “Evolución del Mercado de Cambios” del Banco Central, en el que se detalló que las compras brutas de billetes de las personas humanas sumaron u$s44.437 millones desde la apertura de los controles cambiarios.
En ese mismo período, las ventas de usuarios sumaron apenas u$s6.557 millones, lo que implica que por cada dólar volcado al mercado formal por un ahorrista, la demanda minorista absorbió u$s6,78. El comportamiento particular mostró una tendencia ascendente que se consolidó a lo largo de 2026.
Desde la apertura del cepo, los argentinos compraron casi u$s45.000 millones
Durante julio, la demanda volvió a acelerarse con la participación de 1,7 millones de personas, que compraron u$s3.319 millones. Tras deducir las operaciones de venta de más de 690.000 individuos por u$s404 millones, las compras netas destinadas al atesoramiento alcanzaron u$s2.916 millones, a los que se agregaron egresos netos por transferencias al exterior por u$s546 millones.
De este modo, en los primeros siete meses de 2026 el público ya demandó más de u$s18.000 millones. No obstante, pese al elevado volumen volcado al atesoramiento personal, el Sector Privado no Financiero finalizó julio con un saldo vendedor neto de u$s502 millones.
La contención de la demanda minorista estuvo apuntalada casi en forma exclusiva por la liquidación de divisas del agro: el rubro Oleaginosas y Cereales lideró la oferta privada con ventas netas por u$s3.505 millones. En simultáneo, la autoridad monetaria sostuvo su racha acumuladora en el mercado de cambios: en julio, el BCRA adquirió u$s2.163 millones y, con los cómputos hasta el último viernes de agosto, acumuló 22 ruedas consecutivas con saldo comprador, alcanzando los u$s14.049 millones en lo que va del año.
Con estos números, el organismo sobrepasó de forma holgada el piso de las metas de acumulación de reservas (fijadas entre u$s10.000 y u$s17.000 millones) acordadas con el FMI, a la vez que habilitó el giro de u$s3.400 millones en utilidades empresarias al exterior.
La compra de dólar ahorro tocó en julio un máximo desde las elecciones
La compra de dólares por parte de “personas humanas” alcanzó en julio su valor más alto desde las elecciones legislativas de 2025. Un tercio de lo adquirido quedó “debajo del colchón”, cifra similar a las que veían en los turbulentos meses electorales, lo cual refleja una mayor cautela por parte de los ahorristas.
Este viernes el Banco Central (BCRA) publicó un nuevo informe sobre la Evolución del Mercado de Cambios y el Balance Cambiario. De allí se desprendió que, durante el séptimo mes del año, la compra de billetes y divisas “sin fines específicos” trepó a u$s3.461 millones, récord desde octubre de 2025, y 42% superior a la cifra de junio.
Al contemplar solo el concepto de billetes, la autoridad monetaria detalló que fueron 1,7 millones los compradores, lo cual implicó un crecimiento cercano a los 200.000 individuos respecto del mes previo. Mientras tanto, se registraron 697.000 vendedores, lo cual implicó una disminución de más de 20.000 personas.
Dólar, tasas e inflación: por qué septiembre puede ser un mes clave
La suba del dólar oficial por encima de los $1.500 encendió las alertas del mercado de cara a septiembre. Algunos analistas advierten que la tensión cambiaria podría continuar y llevar al dólar hacia la zona de $1.550-$1.570, mientras otros observan señales de mayor estabilidad. La evolución de la oferta de divisas será clave, ya que se espera una mayor liquidación y una menor presión por el giro de utilidades al exterior.
En paralelo, las tasas de interés tendrán un papel central para contener las presiones cambiarias. Según los especialistas consultados, si el Banco Central mantiene la acumulación de reservas y el Tesoro no absorbe liquidez por encima de los vencimientos, las tasas podrían estabilizarse en niveles similares a los de junio y julio. La discusión pasa por recuperar un rendimiento real positivo que permita competir con la demanda de dólares.
El otro frente es la inflación, para la que los economistas proyectan una desaceleración. Las estimaciones ubican el IPC de agosto entre 1,7% y 1,9%, mientras que para septiembre esperan un rango de 1,5% a 1,7%, siempre que el movimiento del dólar no se traslade significativamente a los precios. La moderación de la carne, menores presiones sobre los combustibles y una menor demanda estacional de energía aparecen como factores que podrían ayudar a sostener la baja.
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