El fiscal ante la Cámara Federal de Casación, Mario Villar, retiró este lunes el pedido para que la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner cumpla en un penal los 6 años de condena que tiene en la Causa Vialidad. A diferencia de lo solicitado por los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola, Villar pidió que la exmandataria siga con arresto domiciliario, pero que se evalúe un cambio de domicilio para este beneficio.
El planteo de Villar llegó por escrito, poco antes de que comience la audiencia ante los jueces Mariano Borinsky, Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña, en el primer piso de los tribunales federales de Retiro, donde no solo se debatía el beneficio de la prisión domiciliaria sino también el régimen de visitas de CFK y la utilización de tobillera electrónica.
En tanto la defensa de Cristina Kirchner a cargo de Alberto Beraldi, rechazó dejar el departamento y reclamó que se anule el actual régimen de visitas, que la obliga a la expresidenta pedir permiso en cada caso. Además, el letrado solicitó que le saquen la tobillera electrónica con el argumento de que no se va a fugar.
Estos pedidos fueron realizados en una audiencia oral y pública efectuada en los tribunales este mediodía por las partes ante los jueces de la Cámara de Casación, Mariano Borinsky, Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña. Resolverán esta semana si le dan la razón al fiscal o a la defensa, aunque los plazos vencen en los primeros días de la próxima.
El abogado Beraldi, acompañado de Ary Llernovoy, mas allá de que Villar desistió del pedido de Luciani, no se privó de contestarle al fiscal del juicio. Habló de que expuso calumnias y afirmaciones falsas y dijo que hay circunstancias que van más allá de su edad para cumplir su condena en su casa. Cristina Kirchner tiene 72 años y es, después de los 70, que se puede pedir este beneficio,
Además, dijo Beraldi, que pesa su condición de mujer, y recordó mirando al juez Hornos -allí presente – que el magistrado en una recomendación sobre el cumplimiento de las penas en prisión destacó que es se debe considerar la condición de mujer de las condenadas. Explicó que la elección de San José 1111 no es arbitaria, sino el lugar donde vive Cristina Kirchner desde 2022. “Es el domicilio que le corresponde”, dijo.
Desacreditó el informe de la Procuración de la Ciudad que desaconsejó usar ese lugar por las molestias que provoca en el barrio y dijo que las manifestaciones ya desaparecieron y que ahora hay más seguridad que antes en la zona. Indicó que por más condenada que esté no se puede interrumpir su vida social y familiar, que la visita.
Asimismo argumentó contra el uso de la tobillera y contra la limitación a sus visitas. Los que no conforman su familia, abogados, médicos o custodios, que entran automáticamente a la casa, deben tener un permiso especial del tribunal y motivado en cada caso.
Dijo Beraldi que es una regla imposible de cumplir porque con qué criterio los jueces dirían que si o que no, ya que no hay ninguna ley que regule esta norma. Dijo que es inédita y que carece de base legal. Entendió que pone la decisión en manos de la discrecionalidad del tribunal. En cuanto a la tobillera dijo que es innecesaria ya que Cristina Kirchner “no se va a escapar” ya que “es la persona más conocida o una de las más conocidas del país”.
“Pensar que Cristina se va a escapar es una burla”, expresó y dijo que tiene policías que la custodian 24 horas. Indicó que en todo caso el único propósito de la tobillera es su “implicancia simbólica para molestarla y humillarla”.
Página 12/La Nación




