En diálogo con CIUDAD TV, el presidente de la Cámara de la Construcción del Chaco, Bernardo Jaraz, advirtió sobre el impacto del freno de la obra pública nacional y valoró el esfuerzo provincial. Planteó que impuestos, aportes y contribuciones representan casi la mitad del precio de una vivienda y pidió diferir los cargos municipales.
El presidente de la Cámara de la Construcción del Chaco, Bernardo Jaraz, describió un escenario de “crisis muy importante” para el sector, con un Estado nacional que dejó de invertir en obra pública y obras paralizadas que todavía se intentan resolver. En ese contexto, valoró el esfuerzo de la Provincia por sostener la actividad y reclamó herramientas para destrabar la inversión privada.
“Venimos atravesando una crisis muy importante, de manera histórica”, aseguró Jaraz. En ese contexto, reveló que “el Estado Nacional ha dejado de invertir en obra pública, lo que ha causado un parate muy importante que todavía se está tratando de resolver”. El empresario señaló que incluso las obras iniciadas durante la actual gestión nacional volvieron a paralizarse. Al respecto, reveló que la deuda generada por esas obras se está resolviendo mediante bonos que, según indicó, se cancelarían el próximo mes.
En cuanto a la Provincia, sostuvo que el Chaco depende mucho de los recursos nacionales y que, ante el retiro de Nación, “el esfuerzo que está haciendo la provincia por sostener la obra pública es muy importante”. Detalló que el Gobierno provincial fue regularizando varias obras, poniéndolas en marcha, terminando las recibidas, iniciando nuevas y cumpliendo con un plan de cancelación de deuda. Aclaró que aún se están rescindiendo algunos contratos que se decidió no continuar, por lo que el ritmo bajó, aunque hoy es “sostenido”.
Desde el sector, remarcó, es clave poder construir “teniendo un horizonte cierto de pago”. Reconoció preocupación por el presente y el futuro, pero aseguró que trabajan “de manera firme para poder cambiarlo”. En ese sentido, indicó que la Cámara busca junto a los gobiernos provincial y municipal nuevas formas de ejecutar obras, generar empleo y promover el desarrollo del Chaco.
Un panorama nacional, con empresas que cierran y otras que se reinventan
Consultado sobre si hubo empresas que quedaron en el camino, Jaraz respondió que el panorama es nacional y varía según la zona. Mencionó que hay regiones, como Neuquén y Catamarca, donde el crecimiento y la incorporación de empleo son hoy la “punta de flecha”. Del otro lado, indicó que hay lugares donde se cerraron empresas y se paralizaron obras, y otras compañías que pelean por sostener a su personal de años, buscan alternativas de trabajo e incorporan áreas nuevas.
Sobre el impacto en los desarrollos inmobiliarios, Jaraz afirmó que la obra privada siempre va de la mano de la pública y que el reciente informe del Gobierno provincial sobre las obras y empresas en actividad empuja positivamente a los desarrollos privados.
Destacó además un programa público-privado, en conjunto con Fiduciaria del Norte, que se anunció y ya tiene tres proyectos en marcha. Lo definió como “una alternativa al crédito hipotecario” y un “pequeño comienzo” con el que el sector apuesta a reactivarse.
Mientras tanto, explicó que las desarrollistas apelan a financiación propia, con cuotas ajustables por el índice que publica la Cámara o por la UVI, y con 0% de interés, algo que calificó de “realmente inédito” para el mercado. Comparó que los créditos hipotecarios que se están discutiendo hablan de UVA más 6, más 8 o más 9, es decir, ajuste inflacionario más tasa de interés.
Costo de construcción y competencia “no muy leal”
Sobre el valor del metro cuadrado, Jaraz habló, “a grandes rasgos”, de unos 1.200 dólares en la zona, lo que atribuyó a costos de materiales “altísimos”. Cuestionó que a pocos kilómetros de Resistencia, según datos disponibles en línea, el costo ronde los 500 o 600 dólares. Para el dirigente, eso vuelve a la inversión privada “un desafío altísimo” y plantea una competencia “no muy leal”, en parte por el paquete impositivo del país.
RINI: reconocimiento y propuesta al municipio
Jaraz saludó y agradeció el incentivo que representa el nuevo Régimen de Grandes Inversiones (RINI) en el Chaco, aunque aclaró que legisla sobre impuestos provinciales. Recordó que la ley invita a los municipios a adherir y contó que el viernes pasado se reunieron con el intendente para plantear una propuesta.
La idea es diferir, no eximir, los conceptos que cobra la Municipalidad por cada proyecto nuevo, bajo la lógica de que “si no hay proyecto, no hay ingresos”. Explicó que, antes de empezar una obra, el desarrollador afronta muchos gastos sin tener ingresos: aportes anticipados por honorarios profesionales a cajas y consejos, compra del terreno, armado del proyecto y estudios de factibilidad. La propuesta es un plan de entre 18 y 36 meses, según el impuesto.
Para fundamentar el pedido, citó un estudio de la Cámara: el 49,8% del precio que se paga por una casa o un departamento corresponde a impuestos, aportes y contribuciones, “casi la mitad”. Por eso, sostuvo, el objetivo es que se financien los costos y no los impuestos.
Sobre el RINI provincial, lo calificó de “destacable” frente a otros regímenes que se trabajan desde las delegaciones de la Cámara Argentina de la Construcción, porque exime varios impuestos y genera un crédito fiscal por la inversión en infraestructura. Añadió que la Cámara promueve a nivel nacional un “RINI construcción”, con diferimiento de impuestos y algunas exenciones menores sobre los tributos nacionales, que son los más pesados dentro de ese 49,8%.
Obras a medio construir: “un ciclo que sube y baja”
Consultado por el edificio inconcluso sobre avenida San Martín, licitado dos veces sin compradores, Jaraz dijo desconocer el caso porque está en proceso judicial, y lamentó que toda obra que queda a medio construir implica “inversores, proyectos, sueños”.
En términos generales, afirmó que la construcción en la Argentina es “un ciclo que sube y baja” y recordó que en la ciudad hubo grandes obras paradas durante años, “esqueletos”, que luego se resolvieron con el ingenio de distintos actores. Mencionó dos o tres casos de edificios que se vendieron para poder terminarse y llegaron a un “final feliz”.
Escrituración: el factor que frena al inversor
Respecto de los inversores que migran a otras provincias o a Asunción, Jaraz consideró que, en general, “uno invierte donde vive”, pero advirtió que el marco pesa: el inversor sabe que después cuesta mucho obtener el título. Contó que hay quienes llevan unos diez años gestionando la escritura de su última propiedad, y que eso, más allá de precio, diseño y ubicación, es un factor a resolver.
Dijo que fue uno de los temas tratados con la Municipalidad, que según el intendente trabaja para revertirlo en lo que le corresponde. También hubo una reunión con el Centro de Desarrolladores del NEA, que propuso acelerar el proceso modificando la normativa municipal para pasar de “final de obra” a “conforme a obra”. Se trata, aclaró, de una iniciativa en plena gestión que permitiría garantizar la escrituración, “un factor crucial”.




