La Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia resolvió confirmar el procesamiento de cuatro cazadores furtivos que mataron y carnearon a un ejemplar de yaguareté en peligro de extinción. El hecho ocurrió a fines de julio pasado, en la zona rural de Estanislao del Campo (Formosa). Para tres de ellos también se ratificaron las prisiones preventivas dictadas por el Juzgado Federal Nº 2 de Formosa aunque se accedió al pedido de las defensas de que la medida se cumpla con la modalidad de arresto domiciliario.
La resolución judicial fue dictada el 31 de octubre pasado y lleva las firmas de las juezas Rocío Alcalá y Patricia García. Los imputados son Viterman Ponce de León, Walter Hugo Ponce de León y Claudio Hugo Cisneros por el delito de depredación o caza de animales silvestres, cuya captura está prohibida, agravada por el concurso de más de tres personas, prevista y reprimida por el art. 25 de la Ley 22.421. En tanto, Máximo Canteros, imputado por el mismo delito, no fue alcanzado por el dictado de la prisión preventiva.
Los cuatro cazadores fueron procesados en base a la segunda parte del artículo 25 de la ley 22.421 que incorpora un segundo agravante para los casos en que la caza de fauna prohibida o vedada se llevare a cabo de modo organizado o con el concurso de tres o más personas, o con armas, artes o medios prohibidos por la autoridad de aplicación. La pena establecida para esas situaciones es de cuatro meses a tres años de prisión, con inhabilitación de hasta diez años.




