El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo había anunciado horas antes y lo ha cumplido. Las fuerzas estadounidenses en las cercanías del estrecho de Ormuz han lanzado este miércoles duros ataques contra objetivos iraníes, después de que el republicano hubiera declarado “terminado” el acuerdo provisional de paz con Teherán, según ha confirmado el Comando Central.
Tras dos días de ataques cruzados entre ambos países, el presidente de EE UU llama “basura” a los líderes iraníes y lanza una nueva serie de ataques
“Por instrucción del comandante en jefe (el presidente de Estados Unidos), las fuerzas del Comando Central han comenzado a lanzar ataques adicionales contra Irán para degradar aún más su capacidad de amenazar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz”, ha indicado el Comando Central en un comunicado en X.
“Estados Unidos considera a Irán responsable de la agresión injustificada contra barcos mercantes y tripulaciones civiles que navegaban libremente por un paso marítimo internacional vital”, agrega.
El nuevo episodio de choques entre los dos países, el enésimo y el más grave desde que ambos firmaron el mes pasado su memorando de entendimiento para poner fin a su guerra, comenzó el lunes, cuando Irán atacó al menos tres buques mercantes que cruzaban el estrecho y estaban vinculados a intereses saudíes, emiratíes y qataríes.
Como respuesta, Estados Unidos anunció que retiraba su permiso para la venta internacional de petróleo iraní, una de las concesiones que había obtenido Teherán en el pacto bilateral y que se habían puesto en marcha de inmediato. Estados Unidos bombardeó el martes por la noche más de ochenta objetivos en Irán. A su vez, la República Islámica respondió con ataques sobre Baréin y Kuwait.
Desde Ankara (Turquía), donde se ha celebrado este lunes y martes la cumbre de la OTAN, Trump había declarado que la ofensiva continuaría: “Probablemente les golpearemos de nuevo esta noche”. Y preguntado si el alto el fuego se ha acabado y el memorando de entendimiento había dejado de tener valor, respondía: “Es una pregunta muy interesante. Para mí, sí, creo que se ha terminado. No quiero tratar más con ellos [los iraníes]; son un montón de escoria. Gente enferma. Están liderados por gente enferma. Son salvajes, gente violenta. Y, si tuvieran un arma nuclear, la usarían. Por lo que a mí respecta, todo ha terminado. Es una pérdida de tiempo tratar con ellos. Son unos mentirosos, están locos”.
Sin embargo, unas horas después, en la rueda de prensa con la que concluía su presencia en Ankara, el mandatario moderaba un tanto sus declaraciones, para indicar que, más que una ruptura definitiva, lo que quería era lanzar un mensaje de advertencia que Irán entendiera. Así, precisaba que el futuro ataque “acabará muy pronto” y que “no buscamos algo de larga duración”. E insistía en que “cuando ellos golpean, nosotros golpeamos más duro… utilizamos su lenguaje”. Pero subrayaba que no cree que la guerra “vaya a empezar otra vez”.
Las palabras iniciales del mandatario estadounidense desencadenaron un desplome inmediato en los mercados: el Ibex ha caído un 2% y el precio del petróleo se ha disparado un 6%.
Las nuevas tensiones y enfrentamientos entre los dos enemigos han desatado de nuevo los temores por el futuro del memorando de entendimiento, un documento de apenas una página y media que establece una hoja de ruta para alcanzar un acuerdo definitivo de paz que incluya los dos puntos más espinosos, el programa nuclear iraní y el futuro del estrecho de Ormuz.
Mediante el memorando, ambos países se han dado un plazo de sesenta días, que expira el próximo 21 de agosto, para pergeñar un pacto. Pero si en el momento de la firma telemática del documento, el 17 de junio, esa meta ya parecía ambiciosa, ahora parece más lejos que nunca. Las declaraciones de Trump han dejado clara la animosidad y la desconfianza que persiste entre las dos partes.
Mohamed Bagher Ghalibaf, el presidente del Parlamento iraní que lideró al equipo negociador del alto el fuego de Teherán, acusó este miércoles a Estados Unidos de violar la tregua. Ghalibaf no solo ha citado los últimos ataques militares estadounidenses, sino también el restablecimiento de la prohibición de vender petróleo y los ataques israelíes en Líbano, un país que Irán insistió en incluir en el memorando firmado a mediados de junio. “La era de la intimidación y la extorsión ha terminado”, ha escrito Qalibaf en la red social X. “No nos doblegaremos”.
El País-España




