El legislador provincial Ernesto Blasco destacó la aprobación del Presupuesto 2026, al que calificó como “coherente”, y analizó el panorama económico nacional y provincial. Señaló que “el 90% de los ingresos está comprometido en sueldos”, mencionó la presión del déficit fiscal y advirtió que la provincia depende de un sector privado reducido.
El legislador Ernesto Blasco analizó en diálogo con CIUDAD TV la aprobación del Presupuesto General de la Provincia 2026 y el contexto económico nacional y provincial. Afirmó que, desde el oficialismo, acompañó la votación porque considera que “es un presupuesto coherente” y remarcó que “el 90% de los ingresos de la provincia está comprometido para el pago de sueldos”, lo que deja “muy poco margen de maniobrabilidad”.
Blasco explicó que el cálculo de recursos y gastos se diseñó con una pauta inflacionaria del 10% anual: “Se ha presupuestado una suba salarial del 10% para el año que viene”, señaló. Comparó este diseño con años anteriores, cuando las provincias elaboraban presupuestos estimando inflaciones del 60% que luego eran superadas ampliamente: “La pauta inflacionaria era superada en el doble”.
Según el legislador, en escenarios de alta inflación los gobiernos suelen recibir una recaudación que crece al mismo ritmo que los precios, aunque esto genera distorsiones: “Es más fácil para el que gobierna tener una inflación galopante”, afirmó. Agregó que ese proceso se vuelve insostenible: “Esa emisión monetaria después lleva a una inflación que va creciendo y llega un momento que hace eclosión”.
En relación con el panorama nacional, sostuvo que el presidente busca “déficit fiscal cero” y que la provincia también presentó un presupuesto en esa línea. Evaluó que, a pesar de las dificultades, “lo que nos mueve es la esperanza, la esperanza es un cambio” y que estos ajustes forman parte de “pactos que hay que pasar para tratar de que venga un tiempo mejor”.
Blasco observó además la situación macroeconómica heredada: “Había quedado un gran paquete de letras del Tesoro en pesos y cada vez que vencen esos pesos van a parar a dólares”. Según dijo, ese movimiento presionó al mercado financiero. En ese marco mencionó la expectativa de una reactivación económica impulsada por el sector agroexportador: “Somos un país agroexportador y vivimos prácticamente de nuestro producto estrella, que es la soja”.
El legislador destacó que también influyó la sequía de los últimos cuatro años: “Estos meses son críticos porque no hay producción ni exportación”. Sin embargo, consideró que una buena cosecha podría generar ingreso de divisas: “Lo ideal sería que tengamos recursos de nuestra producción, dólares concretos y reales”.
Sobre el acuerdo financiero con Estados Unidos, explicó que “la deuda global del país ha bajado casi en 50.000 millones de dólares” y que la intervención reciente del país norteamericano “fue un negocio: compraron pesos para sacarlos del mercado y no se disparó el dólar”. Definió el convenio como un swap: “Es una balanza; Estados Unidos tiene los pesos argentinos y nosotros tenemos los dólares estadounidenses”.
En cuanto a la situación provincial, reiteró que “el 90% de lo recaudado va a salarios estatales”. Citó datos expuestos en la Legislatura: “Hay 90.000 empleados públicos y más de 120.000 pasivos”, todos dentro del InSSSeP. Señaló que la provincia mantiene el 82% móvil, lo que implica costos elevados.
Blasco también se refirió al nivel de pobreza: “Si el INDEC dice que la provincia tiene el 50% de pobres, estamos hablando de 600.000 personas”. Según evaluó, eso deja “un margen muy pequeño de 100.000 a 150.000 personas del sector privado que pueden generar riqueza y aportar a las arcas de la provincia”.
Sobre los posibles cambios en el IVA anunciados por Nación, advirtió que un sistema basado en la recaudación propia afectaría directamente al Chaco: “Somos una provincia beneficiada por la coparticipación nacional”. Señaló que hoy “cada chaqueño está recibiendo cuatro veces más per cápita que un ciudadano de Buenos Aires”, y que si ese esquema se modifica la provincia deberá sostenerse “con lo que produce”.
Finalmente, recordó el rol que tuvieron las cooperativas en la economía provincial: “Tuvimos un sistema perfecto de cooperativas que daban valor agregado a la materia prima”. Contó que muchas cerraron por problemas financieros y litigios laborales: “Muchas de estas cooperativas cerraron por la bendita industria del juicio laboral”. Evaluó que, en este sentido, una reforma de la legislación podría contribuir a reactivar sectores productivos.




