El intendente Roberto Benítez repasó la situación actual de Barranqueras tras los carnavales, habló sobre residuos, tránsito y control de la tracción a sangre, y advirtió que 2026 será “un año sumamente difícil” por la caída del consumo y la coparticipación.
El intendente de Barranqueras, Roberto Benítez, analizó la actualidad de la ciudad en diálogo con CIUDAD TV, con eje en los carnavales recientes, la prestación de servicios, la seguridad vial y el escenario económico.
Sobre los carnavales, sostuvo que “se desarrolló todo en forma normal, no tuvimos incidentes en los corsos y hubo mucha familia”. No obstante, indicó que detectaron una merma en el consumo: “Hicimos una pequeña encuesta y por lo menos un 40% de la gente no consume. Entonces eso también te hace ver un poco la situación, cómo están las cosas”.
Remarcó que el evento fue gratuito y que se permitió el ingreso con conservadoras. “No hubo ningún tipo de cobro para nada. La gente podía acceder con su conservadora, con sus bebidas, sus alimentos”, explicó. Participaron alrededor de 70 emprendedores, a quienes no se les cobró canon. “Lo hicimos en forma gratuita con un esfuerzo del sector privado que nos acompañó y con recursos propios del municipio”, señaló.
De cara al próximo año, adelantó que ya proyectan mejoras. “El desafío es darle más volumen de participación, trabajar en la estética, comenzar a trabajar desde ahora y ver si podemos trabajar con el tema de mecenazgo”, indicó. También planteó incorporar una consigna ambiental: que cada comparsa presente al menos un traje con elementos reciclados, con el objetivo de “ir sembrando cultura del cuidado del medioambiente”.
En materia ambiental, el intendente afirmó que la gestión enfrenta dificultades vinculadas a la disposición de residuos. “Estamos haciendo una limpieza de aproximadamente entre seis y ocho minibasurales por día, que es muchísimo”, detalló. Señaló que la recolección está planificada, aunque pueden surgir demoras por problemas mecánicos.
Advirtió que, si no hay cambios de conducta, avanzarán con sanciones. “Si lo tengo que hacer, lo voy a hacer. No me va a temblar el pulso en eso porque no hay otra manera”, afirmó, en referencia tanto a la basura como a infracciones de tránsito.
Sobre seguridad vial, indicó que los mayores siniestros se registran en zonas con semáforos. “La gente no respeta el semáforo, no solo las motos, también los automóviles”, sostuvo. Añadió que se intensifican los controles de alcoholemia y que las multas no tienen un fin recaudatorio sino preventivo: “Es una cuestión de cuidar la vida”.
Benítez también se refirió a la tracción a sangre. Informó que mantuvo reuniones con carreros para establecer un código de trabajo y evitar el maltrato animal y la disposición irregular de residuos. “Vamos a trabajar muy fuerte en eso. Aquel que no cumple, lamentablemente vamos a ser muy estrictos”, señaló. Explicó que buscan avanzar en la clasificación de residuos y fortalecer la planta recicladora y los puntos verdes existentes.
En relación con los equinos secuestrados por maltrato, precisó que el municipio los mantiene durante un período y, si el propietario no los retira cumpliendo con los requisitos sanitarios, se los dona a instituciones como las que realizan equinoterapia o a personas que garanticen su cuidado.
En el plano financiero, afirmó que el municipio se encuentra en equilibrio, aunque con limitaciones. “Venimos cumpliendo con las cuestiones salariales, estamos al día, hemos pagado aguinaldo y sueldos en tiempo y forma”, indicó. Reconoció que restan regularizar dos meses de refrigerio y que estiman alcanzar una nivelación hacia marzo o abril.
De cara al año en curso, fue crítico respecto del panorama económico. “No veo que vaya a mejorar. Al contrario, va a ser un año sumamente difícil”, sostuvo. Señaló que la recaudación viene bajando por la falta de consumo y advirtió que la caída del IVA y del impuesto a las Ganancias impacta en la coparticipación que reciben provincia y municipios.
“Es un plan económico muy restrictivo donde se le pide mucho esfuerzo a la sociedad, pero uno no vislumbra la posibilidad de que haya una luz al final del túnel”, concluyó.




