La Asociación Trabajadores del Estado (ATE Chaco) denunció que los salarios de los trabajadores estatales se verán afectados a partir del mes que viene. “En un contexto de inflación creciente, con salarios congelados en la administración pública y sin paritarias por decisión del gobernador Leandro Zdero, las y los diputados oficialistas aprobaron el incremento del descuento del Fondo de Alta Complejidad del Instituto de Seguridad Social, Seguros y Préstamos (InSSSeP)”, rechazó el gremio en un comunicado de prensa.
Desde el sindicato aseguran que se trata de una reducción salarial. “Por primera vez en la historia las y los empleados públicos chaqueños vamos a cobrar menos el mes que viene que éste, es inaudito. El gobierno se ufana públicamente de que ni siquiera analizará incrementos salariales – unilaterales y sin paritarias por otra parte – hasta marzo como mínimo, y justo a fin de año impulsa una suba en los descuentos que implica directamente un deterioro del salario y la capacidad adquisitiva”, expresó el secretario de Administración de ATE Chaco, Mario Bustamante.
El aumento del aporte – que implica la duplicación del FAC – alcanzaría a más de 140 mil afiliados, entre los que se cuentan aproximadamente 80 mil trabajadoras y trabajadores activos, y alrededor de 60 mil pasivos. Tal sería el impacto en los salarios, que este incremento se “comería” por adelantado los aumentos previstos en el presupuesto del 2026.
Advierten que esta suba además se produce “en un contexto en el que el InSSSeP se encuentra brindando un servicio deficitario, con numerosos inconvenientes para sus afiliadas y afiliados, producto del manejo irregular del Directorio del ente designado por el Poder Ejecutivo”. “El InSSSeP arrastra dos años de gestiones deficitarias y desfinanciamiento, y para tratar de subsanar esto trasladan el peso de la carga a las y los afiliados”, agregó Bustamante.
Sostienen que desde que asumió la actual gestión de gobierno provincial, se viola sistemáticamente el Convenio Colectivo de Trabajo para la administración pública y se niega a convocar a paritarias. Los aumentos de salarios otorgados fueron definidos de manera arbitraria, y sin la intervención de los sindicatos que representan a los trabajadores. Tal es así que los aumentos otorgados en todo el año rondaron el 6%, mientras que la inflación alcanzó al 31%.




